sábado, 17 de octubre de 2015

La Iglesia de San Juan de la Palma.


Iglesia de estilo mudéjar que fue edificada sobre una antigua mezquitala, siendo de las primitivas veinticuatro Parroquias establecida por Fernando III tras la conquista de la ciudad. Está Iglesia está formada por tres naves con presbiterio, coro a los pies y capillas laterales, manteniéndose las naves por arcos de medio punto y decorados con azulejos trianero.

La portada de la Iglesia es de estilo ojival sostenida por medio de baquetones, los cuales se elevan decorados con motivos vegetales, viéndose en su fachada un retablo cerámico del Señor del silencio de Orce y en la parte superior de la fachada una bella epadaña. Mientras que la portada del lado de la Epistola es del siglo XVIII con una cerámica con leyenda alusiva de San Juan Bautista en la parte superior, y a su derecha el retablo cerámico de Nuestra Señora de la Amargura y San Juan Evangelista realizado por Manuel de la Lastra en 1917, y otro retablo a su izquierda de las Ánimas del Purgatorio del siglo XVIII.

El retablo mayor de la Iglesia se colocó en 1959, obra del último tercio del siglo XVIII, procedente de la Iglesia de San Felipe de la bellísima localidad de Carmona. Retablo que preside desde 1960, la Virgen de la Amargura junto a San Juan.

De encuentra en el lado de la Epístola otros retablos como los de Nuestra Señora de Montemayor, imagen realizada por Francisco Buiza, retablo de la Virgen de la Cabeza, imagen de estilo gótico con el Niño Jesús en su brazo izquierdo y realizada por Fernando Cruz, retablo barroco del siglo XVIII con las imágenes de San José y sobre este la Virgen de Fátima y el retablo de Santa Ángela de la Cruz situado en la cabecera de la nave de la Epistola del siglo XVIII. Y en la nave del Evangelio los retablos de la Virgen de la Antigua de la Catedral, obra del siglo XVIII y en la hornacina inferior una imagen de San Juan Bautista, retablo de las Ánimas del Purgatorio en la Capilla Sacramental, retablo de la Inmaculada del siglo XVIII y presidido por una imagen de dicha advocación del mismo siglo y el altar de Nuestro Padre Jesús del Silencio también en la misma Capilla Sacramental.

Destaca entre sus pinturas un San Jorge, atribuido al gran pintor Hernando de Esturmio en el siglo XVI.