miércoles, 17 de julio de 2019

El Convento de Santa Ana de Sevilla.



Fue desde el Convento primitivo de Paterna del Campo cuando las monjas se trasladaron a Sevilla en 1564, instalándose en el popular barrio de San Lorenzo en 1606. Y en 1837 se unen al Convento veinte monjas del desaparecido Convento de la Encarnación de Belén, un monasterio dedicado a la madre de la Virgen, Santa Ana.

La Iglesia es de una sola nave cubierta con bóveda de cañón con lunetos, y decorada con cornisas en relieves. Siendo las obras de la Iglesia encargada a Cristóbal Ramírez, quien ya había realizado otras en Sevilla. En la Torre del templo podemos ver un escudo de la Orden Carmelita.

Es el retablo mayor de la Iglesia el antiguo que fue trasladado del desaparecido Convento de la Encarnación de Belén. Dicho retablo se divide en tres partes con columnas, encontrándose en el centro la Virgen del Carmen rodeaba de Ángeles y en la parte superior una escultura de Santa Ana con la Virgen, mientras que a los lados del presbiterio vemos a otros Santos.