jueves, 30 de octubre de 2014

Crito de la Espiración del Museo.


Magnífica fotografía que os muestro por si alguien sabe el autor de la misma. Fotos como esta es una lastima que no vayan firmada.

Luis Ortega Bru y el misterio de Santa Marta.


Es este misterio, uno de los más bellos de la Semana Santa sevillana.

Por la realización de tan preciada joya el escultor don Luis Ortega Bru recibió en 1954 la máxima condecoración de la época, la Encomienda con la Cruz de la Orden de Alfonso X. Un conjunto que pasaran los años y seguro que no será superado, toda una obra maestra que Ortega Bru dejo a Sevilla y al arte cofrade.

Las Vírgenes de Luis Ortega Bru de la Hermandad de Santa Marta.


Busto de la primera Virgen de Ortega Bru para la Hermandad.

La primera Virgen de Ortega Bru está hoy lo que es su busto en la casa hermandad, y la segunda, la que sólo duró tres años como titular pasó a ser María Cleofas. Dicen que para tomar una decisión la Hermandad de esta segunda, pidieron a la Hermandad de la Trinidad la corona, saya y manto para hacer una prueba y ver como quedaba vestida de Reina, pero ni aún así gustó a los hermanos de la Corporación. Como ven los capillitas siempre fueron muy delicados.

María Cleofás fue como hemos dicho antes la segunda Virgen de Ortega Bru, con la advocación de las Penas para la Hermandad de Santa Marta. Una imagen que al igual que la primera tampoco gustó a los hermanos y sustituyeron por otra en 1958 del grandísimo imaginero Sebastián Santos Rojas. Como curiosidad comentar, que lleva esta Hermandad en su cortejo cirios de color azul, que simbolizan la Caridad, esa que tanta falta hace hoy.

Segunda Virgen de Ortega Bru para la Hermandad convertida en María Cleofas.

El perfil de la fe.


Desconozco el autoresultados de la foto.

Curiosidades cofradieras. Diputado de Caridad de Santa Marta.


Es la Hermandad de Santa Marta la primera que tiene el honor de introducir la figura del Diputado de Caridad en su Junta de Gobierno en las Reglas de 1949.

Daño.

No es mejor el que hace daño a alguien, es aquel que pudiéndolo hacer no lo hace.

Pío XII y la ópera de Sor Angélica.


Prohibió el Papa Pio XII que se interpretase dentro del Vaticano la ópera del compositor Giacomo Puccini, titulada Sor Angélica. Esta ópera trata de una monja  que fue forzada por su poderosa y cruel  familia a tomar los hábitos después de dar a luz a un hijo ilegítimo. Pero cuando el niño muere la monja se suicida tomándose una pócima que ella misma había hecho con unas plantas arrancadas del jardín del convento. Cuando agonizaba sor Angélica se le apareció la Virgen María, perdonándola y prometiéndole que irá al cielo con su hijo. 

Puccini, escribió la historia como un caso real que había escuchado. Pero al papita sin tomates no le gustó, porque parecía que se hacía apología del suicidio. Como siempre, la Iglesia llevando la razón.

Calle Jovellanos de Sevilla.

Tomo el nombre de Jovellanos en 1840, viviendo en esta calle en el número 6 Melchor Gaspar de Jovellanos, oidor de esta audiencia. 

En la Edad Media fue llamada de Malcocinado, por la venta de este, que es conocido como el menudo y que se vendía guisado, tomando en el siglo XV el nombre de Juan Sánchez Illescas; pero al construirse en el XVI  el Hospital de San José del gremio de los carpinteros pasó a tomar este nombre.

Un día como hoy.Don Santiago Montoto de Sedas.


Un día como hoy 30 de Octubre de 1973, fallece en Sevilla el escritor e historiador don Santiago Montoto de Sedas. Fue don Santiago un gran investigador en todo lo relacionado con la historia de Sevilla, destacando entre sus obras “Esquinas y Conventos de Sevilla ”.

El billar y el Papa.


Parece ser, que el Papa Pio XI, del que he hablado en alguna otra ocasión no tenía tantas preocupaciones como otros que si se tomaron su cargo en serio. 

Pues este buen papita mando a instalar una mesa de billar, juego al que era bastante aficionado y pasaba tela de tiempo jugando contra Cardenales y miembros de la Guardia Suiza, menos con los pobres con cualquiera. 
El único que le consiguió ganar al Papa fue un joven soldado de la Guardia, ¿se dejarían siempre los otros por intereses ganar? No lo sé, lo único que sé es que muchas preocupaciones seguro que no tendría.