viernes, 12 de abril de 2019

El San Judas Tadeo de la Hermandad del Silencio.



En la calle Alfonso XIII de Sevilla, se encuentra una pequeña talla pero de una enorme devoción para los sevillanos como es San Judas Tadeo, abogado de los casos difíciles en el interior de la Iglesia de San Antonio Abad. Donde radica la Hermandad del Silencio.

Tiene tanta devoción este Santo en este bello rincón de Sevilla, que hasta los no creyentes van a rezarle. Cosas como esta, hacen creer y que nunca perdamos la fe, la que cada vez esta más escasa.

Si el tiempo se hubiera parado.


Si el tiempo se hubiera parado, todo hoy sería diferente, porque tú estaría entre nosotros y disfrutando de este día tan especial como es el Viernes de Dolores.

Si el tiempo se hubiera parado, los dos juntos hubiéramos recorridos las calles de una Sevilla que hace tiempo se nos fue. Pero la hubiéramos encontrado como siempre por esos rincones de la Sevilla antigua, que es por donde nos gustaba pasear.

Si el tiempo se hubiera parado, habríamos estados en el bar de mi querido amigo Diego Porma frente a la encantadora Iglesia de San Nicolás desayunando y hablando de lo que esta por venir, nuestra particular Semana Santa y vivida de una manera soñada siempre por los dos y no inventada como algunos lo están haciendo desde el más absoluto desconocimiento.

Si el tiempo se hubiera parado, habríamos hecho muchísimas más cosas de la que hicimos por esta bella y dama que es Sevilla. Pero como es normal, al tiempo no se puede parar, por eso hoy me transportó al pasado, para hacer en solitario aquellos paseos contigo y siempre llevándote presente en mí y terminando en nuestro Barrio del Alma, el Barrio de los barrios, donde huele a Gloria, un olor que no se puede definir ni comparar con ningún otro, porque huele a Ella, a nuestra Esperanza Macarena, a Gloria, donde vive los trescientos sesenta y cinco días del año sin dejar de repartir un solo segundo su Esperanza.

La Virgen de la Merced de la Iglesia de San Gregorio de Sevilla.



Esta Virgen de la Merced se encuentra en la Iglesia de San Gregorio de Sevilla, sede de la Hermandad del Santo Entierro en la calle Alfonso XIII. Dicha imagen es de candelero y de tamaño natural 1,58cm fechada entre finales del siglo XVIII o principios del XIX, atribuida al imaginero gaditano José Fernández Guerrero.

La imagen procede de la comunidad mercedaria de Marchena ( Sevilla )- la que fue traída en los años 40 a la sevillana Iglesia de San Gregorio. Una imagen como tantas otras de Sevilla que ha sufrido diferentes modificaciones, como el añadido de pelo tallado, cambió de las mano, repunte del rostro y la inclusión del Niño, que antes no tenía.

Hay que decir, que el Niño es una imagen de Olot, la que para nada tiene que ver con su Santísima Madre.