lunes, 15 de febrero de 2016

Cualquier bizco.


Si, empiezo diciendo cualquier bizco porque a nadie particularmente me refiero, solo a la muy terrorífica mente del ser humano que por sus supersticiones algunas absurdas, como ésta lo han tratado siempre al bizco como si fuera de otro mundo y hasta con temor. Una gran tontería, cuando a lo que deberíamos de temer son a los de siempre, los políticos.

Dicen, que antiguamente se creía que si un bizco miraba a un niño recién nacido era capaz de provocar en él manifestaciones conocidas como el mal de ojo, enfermedades, verrugas y marcas en la piel (no digo nada si al niño recién nacido lo mira  un imbécil de nuestra época o un político, esos que tanto me gustan).

También se cuenta que si en el mismo momento del parto tenía lugar en las cercanías una reunión de brujas para celebrar su famoso aquelarre nacía bizco (no me extraña nada que todavía existan gilipollas, que miren con temor a cualquier buena persona como estas por tener solo ese pequeño defecto). Un saludo a todos y no se acomplejen, esto no es nada comparado con otras cosas  amigos.

Periodistas cofrades.


Y dijo el bohemio: No sabía un servidor que hubiera tantos periodistas cofrades, con carrera y sin carreras. Me quedo con la del Galgo.

Un poco de historia sobre la Hermandad de Santa Cruz .


La Hermandad de Santa Cruz es la primera que se funda en el siglo XX (luego mejor no digo nada), surgiendo por la devoción a un bello Crucificado que se encontraba en la Parroquia de Santa Cruz procedente de la primitiva Parroquia mudéjar de Santa Cruz, derribada en 1810 por los mamones franceses para hacer la actual plaza que lleva el mismo nombre.

Vio la Hermandad aprobada sus primeras Reglas en Octubre de 1904 por el Cardenal Spínola, en las que establecen salir el Martes Santo. La primera salida  fue en 1906 desde la Iglesia conventual de monjas dominicas de Madre de Dios, por no poder los paso salir por la puerta de Santa Cruz. Una  Hermandad que como muchas otras llevo casi todo emprestado, siendo el paso del Crucificado cedido por la Hermandad del Santo Entierro y dándose la curiosidad, que en su primera salida no pudieron entrar en la Catedral por el retraso que llevaba la Cofradía.

Se vio tan mal económicamente, que en 1909 no pudieron sacar la Cofradía a la calle, para luego comprar con muchísimo trabajo a la Hermandad de la Amargura un paso y adaptar una imagen perteneciente a la Hermandad del Calvario de Dolorosa para procesionar con el Crucificado. Sin olvidarnos que esta Hermandad es la decana del Martes Santo hasta 1920, que la acompañó la del Dulce Nombre.

Tuvo la Hermandad de Santa Cruz un periodo de crisis el cual duró hasta 1918, que se reorganizó y fue su gran impulsor el famoso canónigo don José Sebastián y Bandarán. Todo un personaje en las Cofradías sevillanas.

 Se encontraban en el templo de Santa Cruz dos Hermandades: la Sacramental y la de Animas, fundada en el siglo XVI y una de Gloria para dar culto a la Virgen de la Paz fundada hacia 1720, fusionándose ambas corporaciones en 1907 y llamándose Hermandad del Santísimo Sacramento y Nuestra Señora de la Paz, para más tarde fusionarse con la Hermandad del Cristo de las Misericordias en 1968. Y antes de terminar comentar, que la Virgen que procesionaba a los pies del Crucificado dejó de procesionar en 1965, para luego volver hacerlo a los pies del sublime Crucificado recuperando la iconografía del Stabat Mater, Cofradía señera del Martes Santo y de la Semana Santa más hermosa del mundo, la de Sevilla.


Con más abalorios.


Y dijo el bohemio: Algunos salen en el Vía Crucis con más abalorios, que una tienda de chinos.

Muebles para bicicletas.


Y dijo el bohemio: Lo mismo que diseñan muebles para guardar bicicletas podrían diseñarlos también para guardar los cuernos.

Día de Vía Crucis.


Y dijo el bohemio: Hoy día de Vía Crucis, el que llevan muchas buenas personas todo el año y nadie hace nada por ellas.

El cuervo.


El cuervo, pájaro o pajarraco, que por su color ya asusta tela del telón y por la forma que tiene, del que se dice que se alimenta de animales muertos y por esto está en contacto con el reino del mal.

Ya en la antigua Roma le dedicaron a tan extraño pajarraco tela de tiempo a la observación de sus costumbres, vuelo y graznidos, clasificando más de 80 variaciones de graznidos.

El pajarraco o cuervo, también suele estar vinculado a los vikingos, por esto lo llevaban en sus barcos para soltarlos en alta mar y descubrir la tierra firme más próxima. Como curiosa es la costumbre de algunos supersticiosos de persignarse cuando ven a un cuervo o encomendarse a su santo más querido, cuervos, cuervos, que de cuervos  veo a diario.

La cigüeña.


La cigüeña, ave querida que con su ir y venir migratorio siempre nos trae un mensaje de esperanza (esa que por día muchos pierden). Pero que con su llegada anuncian el final de las malas rachas de un año.

Cuentan los superticiosos, que cuando la cigüeña se posa en una casa en la chimenea en el tejado, aleja las calamidades y la protege contra incendio. Pero ahora viene lo malo, pues soñar con ellas en verano dicen que sufriremos un robo y en invierno que se acerca una tempestad que nos perjudicará (yo creo que en España no soñamos con las cigüeñas, soñamos con nuestros queridísimos politicos a diario). Como también dicen, que si él vuelo es hacia la izquierda es aviso de una mala racha y si es a la derecha nos trae buena suerte (gracias a Dios que los políticos no vuelan, si no lo harían siempre hacia la izquierda).