viernes, 29 de abril de 2016

La Macarena.


Que Ella ilumine, ayude y lleve en su Esperanza a todas las criaturas que en el paro se encuentran.

Amor.


Amor: Eso que todo el mundo se atreve a predicar sin comprenderlo, es más; hasta los pájaros lo compreden mejor que nosotros mismo.

Como diría aquel.


Como diría aquel: tener que echarte de menos tengo que echarte, pues a pesar ya de cuatro meses, todavía para mi reciente te seguiré echando de menos y llevándote en el corazón.

La maldad .


La maldad y la poca conciencia de los humanos hacen que me aparte cada vez más de esta falsa.

Plaza de la Alfalfa.


Sevilla en sus calles.

La plaza de la Alfalfa  se remonta a la época árabe, pasando a finales del siglo XVI con el nombre de Carnicería Mayor de la Ciudad y en el XIX Boquete, que significa mercado de mayoristas .

Tuvo  otros nombres como a mediados del XIX, que la llamaron Infante Don Fernando y en 1875 plaza de Mendizabal, llegando con el nombre de General Mola en 1937, que se sustituyó en 1977 por el de plaza de la Alfalfa, donde nació el célebre torero Manuel García El Espartero en 1865 cuya copla decía :
Manuel García El Espartero
el que fue rey de los  toreros.
Cuando su fama le fue reconocía
se pasaba la vía
haciendo caridad

Calle Alfaqueque.


Sevilla en sus calles.

La calle Alfaqueque toma su nombre «redentor de cautivos» por un funcionario Real dedicado a negociar con los moros el rescate de los prisioneros cristiano.

Vivió en esta calle y por eso se le llamó así, un funcionario de la familia de los Medina Sidonia.

Plaza Alfaro.


Sevilla en sus calles.

La calle y plaza de Alfaro toma su nombre por la familia de los Alfaro, que vivían en esta plaza. 

En ella se sitúa la casa de Rosina, la amante del conde de Almaviva. Protagonista de la ópera de «El  Barbero de Sevilla» novela musicada por Rossini.