El bacalao en las Cofradías.


Recibe el nombre de bacalao y no con tomate, que es lo que muchos suelen pensar primero el estandarte corporativo de todas las Cofradías, se le da este nombre por su forma de pez de la bandera ovalada y recogida en su parte inferior por borlones.

 Como curiosidad comentar, que dicen que el hecho de ser recogida la bandera se debe en señal de luto por la muerte de nuestro Redentor.

Estandarte o bacalao de la Hermandad de la Macarena en su Museo.

La Virgen del Mayor Dolor de las Aguas.


Bellísima imagen  la Virgen del Mayor Dolor de la Hermandad de las Aguas, la cual solo está tallada la cabeza y manos, siendo  de vestir  y obra de José Romero Murillo en 1944. Las manos de la Dolorosa son del imaginero Antonio Eslava Rubio, y mide 1,66 m.

Sobre la autoridad de la Virgen del Mayor Dolor dijo en 1981  Francisco Peláez del Espino, que se trata de una talla de mayor antigüedad, opinión que también comparte José Manuel Bonilla cuando en el año 1991 interviene sobre la imagen y le realiza un nuevo cuerpo y una limpieza de su policromía. Época en la que se aprecian en la parte trasera del busto restos de madera carbonizada y la división de la cabellera en dos partes y por distinta mano, lo que hizo pensar al restaurador que la actual imagen es la de Montes de Oca, que desapareció en el incendio de la Iglesia de San Jacinto en 1942.

Particularmente, también pienso que es del genial imaginero del siglo XVIII, sobre todo por los rasgos que la hacen totalmente suya.

Virgen del Mayor Dolor.

El Escudo de la Hermandad de las Aguas.


Representa el escudo de la Hermandad de las Aguas una Cruz arbórea con un Corazón en llamas en la cruceta con corona de espinas, estando bajo dicha Cruz un  Cáliz que figura recoger las gotas de sangre del Corazón. En la parte derecha de la Cruz vemos un óvalo rematado con corona real y en su interior el anagrama de María orlado por el Santo Rosario, y a la izquierda  otro óvalo con corona igual que el anterior dividido en cuatro cuarteles con las barras, castillo, cadenas y leones del escudo de España, mas una granada en su parte inferior.

También los escudos de nuestra Cofradías son dignos de ser admirados, los cuales están llenos de curiosidades e historias que muchas veces no le prestamos la más mínima atención.

Los bordados del estandarte son de Carrasquilla en 1953, y la orfebrería de Jesús Domínguez en 1976.


Los acólitos en las Cofradías.


Son los acólitos aquellos que han recibido la superior de las cuatros órdenes menores, siendo su oficio el servir al altar (no servirse de muchas cosas como algunos cofrades dentro de las Cofradías).

Se le conocen también como monaguillos, que sirven con sobrepelliz en la Iglesia, no teniendo ninguna orden. En nuestras queridísima  Cofradías y cada vez más criticada por muchos sabios, en su Estación de Penitencia son los acólitos los que visten alba y dalmática delante de las andas procesionales, que cuando portan un cirial reciben el nombre de acólito ceroferario y cuando lo hacen con un incensario acólito turiferario.

Casi siempre suelen ser estos acólitos jóvenes, esos que son tan criticados por muchos con pelos en los huevos y que no aportan nada en las Cofradías, unos jóvenes que la gran mayoría por no decir todos, se comportan como ya quisieran muchos hasta de algunas Juntas de Gobierno.

El cinturón de abacá .


Varias son las hermandades que llevan cinturón de abacá, recibiendo este nombre por el de la planta musácea de algunos países cómo Filipinas, de donde se extrae el filamento con el que se fabrican dicho cinturones.

La fibra es más fina y estética que el esparto y los cinturones tienen una anchura de 12 a 25 centímetros, los que van en su color natural o teñido de amarillo con una cuerda del mismo material para sujetar la parte inferior el cirio cuando se levanta.

Nazarenos de la Amargura con cinturón abacá.

Los Hércules.


Así son conocidas las columnas procedentes de un templo romano de la (actual calle Mármoles), las cuales se encuentran en la famosa cervecera y muy porrista Alameda de Hércules.

 Las columnas se colocaron sobre dos pedestales y encima de estas se pusieron las estatuas de Hércules, fundador de Sevilla y Julio César,  que la amuralló, siendo esculpidas por el conocido Diego de Pesquera. Como curiosidad comentar, que el rostro de Hércules es el de Carlos I de España y V de Alemania, y el de Julio César el de Felipe II, hijo de Carlos I de España.

Columnas de la Alameda de Hércules.

Las Murallas de la Macarena.


Estás bellísima y muy dejadas murallas llegaron casi intacta al siglo XIX. Pero lamentablemente a raíz de la Revolución de 1868, se decidió derribar gran parte de las mismas, quedando solamente los tramos de la Macarena, donde conserva siete torreones cuadrados y uno octogonal hasta la puerta de Córdoba, otro tramo en los Jardines del Valle con cinco torreones y el conocido junto al Alcázar con cuatro torreones.

Por el famoso Arco o Puerta de la Macarena comienza el tramo de muralla que todavía se conserva gracias a Dios. Puerta por la que entraron reyes y reinas como:los Reyes Católicos, Carlos I de España, Isabel de Portugal y Felipe IV. Pero de  las reinas más Reina que ha pasado y sigue pasando todas las Madrugá del Viernes Santo es la Macarena, la Reina de Sevilla.

Murallas de la Macarena.

Creemos.


Creemos en tantas cosas, que nos perdemos en las que verdaderamente deberíamos de creer.

El Anfiteatro de Itálica.


Se encuentra en Santiponce (Sevilla) el majestuoso Anfiteatro de Itálica, no teniendo por él paso del tiempo nada que ver con lo que fue. Considerado como uno de los Anfiteatros más grandes del mundo, era capaz de albergar a más de 25.000 personas, toda una bestialidad si tenemos en cuenta que la Ciudad no pasaba los 8.000 habitantes, siendo construido en tiempos del emperador Adriano.

Mide en planta su eje mayor 154 m. y el menor 130 m. Todo un mundo para dar un pregón de Semana Santa, ahora tan de moda otra vez en el mundo capillita.

La estructura del gigante Anfiteatro es de opus-caementicium, hormigón y revestido de sillares de piedra o ladrillos según la zona, siendo cubierta de mármol las zonas más importantes. Celebraban en su arena luchas de gladiadores, simulacros de caza y peleas de animales, por lo que en su centro hay un subterráneo rectangular que es la fosa bestiaria, donde se metían a los animales que accedían por dos galerías con rampas a la esperada escena por todos los allí presentes.

La fosa quedaba cubierta con una estructura de madera sobre la que se echaba arena, realizándose ocho pilares de ladrillos para su sujeción. Hoy, en la fosa habría que meter a más de uno y al animal sacarlo para que viera tan lindo espectáculo. Pero no puede ser.

La Encarnación de Herrera el Viejo del Convento de San José.


Bellísimo retablo el que vemos en la foto de la Encarnación, obra realizada por Luis de Figueroa fechado en 1627.

Destaca del retablo el fantástico lienzo central del pintor Francisco de Herrera el Viejo, una pintura digna  de cualquier Museo, y que Sevilla la tiene en ese otro gran Museo que es la Ciudad al completo.

Pintura de Herrera el Viejo.