Vara en el Corpus.


Si sigue esta calor, algunos en el Corpus cambiarán su querida vara por un Botellín de la Cruz.

El azulejo de la Virgen de Todos los Santos de la Iglesia de Omnium Sanctorum.


Precioso azulejo de la Virgen de Todos los Santos vemos en la fachada de la Iglesia de Omnium Sanctorum en la popular calle Feria. Un azulejo con tejado y tejas con dos faroles de forja a ambos lados.

El azulejo lo pinto el conocido Antonio Kiernan Flores en  1928, el que se realizó en los talleres de la Fábrica de Santa Ana. Otra maravilla de azulejo más de los tanto que Sevilla tiene repartidos por sus calles para deleite de nuestra vista, esos que muchas veces pasamos por delante con tanta prisa que ni siquiera nos fijamos que existen.

Foto de infocatólica.

El Cristo del Perdón y Misericordia de Duarte de la Iglesia de Nuestro Señor San José .


Este Crucificado con algunos rasgos parecidos al del Cristo de la Sed es obra del afamado imaginero Luis Álvarez Duarte, el cual se encuentra en la Iglesia de Nuestro Señor San José de Sevilla y no procesiona, imagen que realizó el artista en 1983.

Duarte representa el Crucificado vivo en la actitud dialogante clavado con tres clavos, de estilo barroco. Destaca de esta imagen su cabellera como el sudario, inspirado en los crucificados de Juan de Mesa.

 Como curiosidad comentar, que el conocido músico y director que fuera de la Banda Municipal de Sevilla don José albero, le dedicó una marcha en 1985 con el título de "Cristo Dialogante".

Indeseables en las Hermandades.


Los indeseables y malnacidos, una gran mayoría están dentro de las Hermandades, no fuera de estas. No se equivoquen.

Santa Ana, San Joaquín y la Virgen Niña de la Iglesia de la O.


Este bello grupo lo podemos ver en la trianera Iglesia de Nuestra Señora de la O, obra del círculo de Pedro Roldán en el siglo XVII. Destaca de este grupo los pliegues de las ropas, su movimiento como también los expresivos rostros de San Joaquín, Santa Ana y la Virgen Niña.

La Capilla del Sagrario de la Iglesia de la O.


En la Capilla del Sagrario de la Iglesia de la O se encuentra el maravilloso Nazareno, conocido popularmente como el "Jorobaíto de Triana", obra del siglo XVII de Pedro Roldán.

Destaca de la Capilla aparte de su magnífico Nazareno la cerámica, como las del zócalo y paredes de Montalbán en 1929, sobresaliendo el bello retablo que preside el Nazareno también todo de cerámica. Una auténtica obra de arte.

El azulejo de la "Apoteosis Eucarística" de la Iglesia de la O.


Este maravilloso azulejo lo podemos ver en la bellísima torre de la trianera Iglesia de Nuestra Señora de la O, titulado la "Apoteosis de la Eucaristía".

El azulejo eucarístico fue realizado en el siglo XVII, en el que vemos a dos angeles adorando el Cuerpo de Cristo. Se lee en dicho azulejo el texto: "Por aquí se llamará para suministrar los santos sacramentos a deshora”.

El significado de "A buenas horas, mangas verdes".


Curiosísima es esta expresión, pues seguro que a usted si no la conoce cuando la lea se dará cuenta que en más de una ocasión le ha pasado.

 Es su significado el siguiente; cuando alguien que se suponía que venía para solucionar un problema llega estando solucionado o no tiene remedio alguno. ¿Ven como más de una vez le habrá pasado esto?.

Hay que explicar, que lo de de mangas verdes viene de la Santa Hermandad, que fue una milicia creada en tiempos de los Reyes Católicos y protegían los caminos y campos castellanos de delincuentes. El atuendo que identificaba a esta milicia civil era un chaleco de piel del que sobresalían las mangas de una camisa verde, de ahí el dicho popular.

La Santa Hermandad quedó instituida por las Cortes de Madrigal en 1476, la que unificaba todas las hermandades locales castellana que existieron desde el siglo XI, con la curiosidad de estar considerada la primera Policía Estatal Europea.

El Nobel de Literatura que no recogió Churchill.


Así fue, un Nobel de Literatura que Sir Winston Churchill obtuvo por la grandísima maestría en la descripción de la oratoria de sus discursos durante la Segunda Guerra Mundial, destacando su famoso y conocido "sangre, sudor y lágrimas" (un estilo a vivir en esta España actualmente).

Sería en 1953, cuando el comité elector le otorgó el galardón a Churchill, un premio que consagra a cualquier escritor como es el Nobel de Literatura, en este caso dado a un político. Pero sin embargo, fue tal la decepción de Churchill, que no acudió a recogerlo, porque esperaba el Nobel de la Paz, no el de Literatura. Otros hoy por ejemplo, hubieran ido hasta andando a recogerlo.

El Cristo de la Buena Muerte de los Terceros.


Este curioso Crucificado lo podemos ver en el lado del Evangelio del templo de los Terceros, obra anónima y atribuida por algunos curiosos como historiadores al maestro cordobés Juan de Mesa y Velasco en el siglo XVII, aunque no se nos parezca mucho a su estilo.

Al parecer, la imagen del Crucificado fue encargada en el siglo XVIII por una Cofradía que existió en aquella época con el nombre de Vía Sacra. Si es así, es imposible que la imagen sea de Juan de Mesa, pues como ven las fechas para nada coinciden.

Foto ABC.