La fe.


La fe hoy por desgracia ya no está en verte. La fe hoy está en saber que nos queda tu esperanza.

Foto: Rafa Soldado.


Todavía.


Todavía muchos no se enteran de lo que estamos pasando, y creo que no se enteran porque en su vida han echado un buen polvo.

Protagonismo.


Veo que el protagonismo de muchos hijos de la gran puta sigue por estas desleales redes sociales. Pero no importa porque al menos rezan.

La Iglesia de San Roque de Sevilla.



La Iglesia de San Roque de Sevilla se encuentra en la Plaza de Carmen Benítez, situada en extramuros de la ciudad.

Es la construcción de la Iglesia de hacia 1760 y 1764, la cual fue proyectada y dirigida por el arquitecto diocesano Pedro Silva en el solar donde se ubicaba una ermita antigua.

 Tuvo la iglesia de San Roque un gran retablo mayor, obra que realizó en 1850 el escultor sevillano Gabriel de Astorga, hijo de afamado escultor Juan de Astorga. El diseño era del arquitecto municipal Balbino Marrón. Un retablo que desafortunadamente se perdió en el incendio provocado del 18 de Julio de 1936.

La Iglesia de San Román de Sevilla.



La Iglesia de San Román es uno de los templos más antiguos de Sevilla, data de 1356 y es de estilo gótico-mudéjar.

Dicha Iglesia es una de las veinticuatro parroquias en las que quedó dividida tras la reconquista de Sevilla por el Rey Fernando III en 1248. Fue El Arzobispo Nuño, quien en 1356 mandó que se reedificase la Iglesia existente de San Román, debido a los daños causados por el terremoto de ese año que causó a la ciudad.

La Iglesia como tantas otras de su época fue modificada durante el siglo XVII y el siglo XVIII, la cual quedó destruida por los disturbios de 1936. Es restaurada en 1948, y a partir de 1991 fue varias veces restaurada hasta abrir de nuevo al culto en el año 2004, tras una rehabilitación integral que dejó al descubierto su portada lateral de la calle Enladrillada, antes oculta.

La Iglesia de San Antonio Abad de Sevilla.



La Real Iglesia de San Antonio Abad se encuentra en la calle Alfonso XII, antigua de las Armas. Con la curiosidad de que es única en su distribución, nada que ver con las típicas de Cruz latina. 

Es su distribución de dos naves rectangulares unidas por el lado más largo. Cada una de las naves pertenecía a una Corporación distinta. Estaba la Iglesia de San Antonio Abad, perteneciente al antiguo Hospital de San Antonio y la Capilla de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Silencio, las que fueron unidas por los planos del arquitecto Diego Antonio Díaz ente 1720 y 1740, siendo la portada de la Iglesia que da a la calle Alfonso XII de este arquitecto en 1730.

En el templo tiene sede la Primitiva Hermandad de los Nazarenos de Sevilla, Archcofradía, Pontificia y Real de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santa Cruz en Jerusalén y María Santísima de la Concepción, cuyo origen se sitúa en el año 1340.


La devoción a las Siete Palabras.



La devoción de las Siete Palabras es para reflexionar sobre las últimas siete frases que pronunció Jesús en la Cruz, antes de su muerte.

Jesús pronunció en la Cruz siete palabras, según testimonios de los cuatro evangelistas: tres recogidas por Lucas,tres por Juan y una misma por Marcos y Mateo.

Pantocrátor.



Aunque a algunos le suene a Terminator, les aseguro que nada tiene que ver. El atributo Pantocrátor se aplicó a Zeus en la mitología griega, y en la cultura cristina se utiliza para referirse al Dios Padre omnipotente o a Cristo.

Es en el arte bizantino y románico donde el término Pantocrátor se designa a la imagen del Todopoderoso, Padre e Hijo, Creador y Redentor. La figura siempre mayestática, muestra a una u otra persona divina en similar actitud: con la mano diestra levantada para impartir la bendición y teniendo en la izquierda los Evangelios o Sagradas Escrituras.

A veces se representa sólo el busto, otras veces, la figura completa entronizada que cuando es el Padre, sostiene en sus manos a Cristo hijo. Siendo los lugares habituales de ver al Pantocrátor en las Iglesias en el exterior, en los tímpanos de portadas, esculpido en piedra o en el interior, pintado en las bóvedas de los ábside. Suele ir enmarcado en un cerco oval conocido como mandorla, ocupando el espacio adyacente las cuatro figuras del tetramorfos, que son los cuatro evangelistas.


Vivimos.


Vivimos en compañía del terror. Vivimos en compañía de la maldad humana. Vivimos en compañía de la desinformación, vivimos en compañía del ser humano.

La devoción a las Cinco Llagas de Cristo.



La devoción a las Cinco Llagas de Cristo hace referencia a las Cinco heridas que recibió en su crucifixión. Estando vivo le clavaron unos clavos en ambas manos y pies a la Cruz, y muerto recibió una herida en el costado derecho por una lanza que le atravesó el tórax alcanzando el corazón. Este culto , teologicamemente a las Cinco Llagas recuerda la dimensión humana de Cristo al mostrarla como emblema de sufrimiento, vinculando a Jesús con el Antiguo Testamento por ser presentado como el cordero llevado al matadero de la profecía de Isaías.

Fue iniciada la devoción de las Cinco Llagas por San Francisco de Asís, quien según tradición estando en éxtasis recibió directamente del Crucificado estos estigmas en su cuerpo. Por esto es la Orden de los Frailes Menores una de las mayores impulsoras de la misma y usa como emblemas propios distintos símbolos que la representan como el escudo de las Cinco Llagas.

Según la leyenda, cuando San Francisco de Asís se encontraba ante el Crucifijo en oración descolgó un brazo de la Cruz para estrecharse en un abrazo con el Santo.

Es a partir del siglo XVI, cuando los Frailes Menores establecieron en sus casas principales de Castilla y Andalucía Hermandades de disciplinantes, siendo su devoción corporativa la Vera Cruz, las que adoptaban junto a la Cruz latina verde el escudo de las Cinco Llagas como emblema identificativo. El Ejercicio de las Cinco Llagas se vincula con la devoción del Sagrado Corazón de Jesús.