El parecido del Cristo de la Misericordia de Puente Genil con el del Cachorro.



Este Cristo a primera vista nos parecerá el que vive en Triana, "El Cachorro", pero no lo es, es el Cristo de la Misericordia de Puente Genil (Córdoba).

El Cristo de la Misericordia tiene su sede en la Parroquia de Jesús Nazareno. Y pertenece a la Real Cofradía del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora del Mayor Dolor, obra de Francisco Palos Chaparro, y policromado por Francisco Buiza. Como ven, el embrujo del Cachorro va más allá de Sevilla.


El parecido Puente de Triana en Lima.



Este curiosísimo Puente que ven en la foto es el de Lima, conocido como El Puente Balta o Puente de Fierro por realizarse su construcción en 1869, bajo el Gobierno del presidente José Balta, de ahí su nombre.

El Puente Balta es el primero que se construyó en la capital de Fierro. Un puente de arcos que cruza el río Rímac uniendo el cercado de Lima con el distrito del Rímac. Su arquitecto fue Felipe Arancibia.

Y si se han fijado bien en el puente limeño, se abran dado cuenta del enorme parecido que tiene al maravilloso y único  Puente de Triana, el que por sus redondeles es casi idéntico. Siendo el de Lima posterior al de Triana por ser el del barrio trianero de 1852, lo que quiere decir, que si uno de los dos se inspiró en el otro, ese fue el de Lima, el que nos deja perplejo por su monumental parecido al trianero puente.



El sevillano Manuel María del Mármol.


Nació el sevillano Manuel María del Mármol y Martínez el 8 de Octubre de 1769, y falleció el 21de Diciembre de 1840. Fue poeta, clérigo y catedrático de Filosofía en la Universidad de Sevilla, en la que introdujo la Física Moderna.

Manuel María del Mármol fue el tutor y amigo del conocido José María Blanco White, y fue el rector de la Universidad de Sevilla y de la Sociedad Económica de Amigos del País de Sevilla durante el Trienio Liberal (1830-1823), quien tuvo entre sus alumnos más destacado al humanista de Lebrija, Miguel Rodríguez Ferrer. Fue Manuel María del Mármol amigo por la amistad que le unía del poeta y matemático Alberto Lista.

También fue nuestro personaje Capellán Real y Catedrático de Física Experimental, como autor de la Idea de los Barcos y El sistema Copernico en Versos. Siendo el impulsor de trabajos de la Academia de Letras Humanas y la Real Academia Sevillana de Buenas Letras.

El escritor sevillano Manuel Chaves Nogales.




El escritor y periodista  Manuel Chaves Nogales nació en Sevilla el 7 de Agosto de 1897, y falleció en Londres de cáncer de estómago el 4 de Mayo de 1944, donde está enterrado. Colaboró como periodista en varios diarios y dirigió varias cabeceras, siendo autor de clásicos libros de carácter biográficos y reportajes viajeros. Su familia era de clase media, hijo mayor de Manuel Chaves Rey, periodista del periódico El Liberal y de Pilar Nogales, y nieto del conocido pintor José María Chávez Ortiz, especializado en temas taurinos y que realizó el primer Cartel ilustrado de la Feria de Sevilla.

Contrajo matrimonio Chaves Nogales con Ana Pérez en 1920, año que se trasladó junto a Marcelino Durán de Velilla a Córdoba para trabajar como redactor del nuevo diario La Voz. Trasladándose dos años después a Madrid con su mujer y su hija Pilar al igual que otros intelectuales, donde llegó a ser redactor jefe en el Heraldo de Madrid y coincidió con César González Ruano. Nogales participó en buenas tertulias literarias con otros conocidos literatos, y ganó en 1927, el premio más importante del periodismo español, el Mariano de Cabia, con el reportaje La llegada de Ruth Elder a Madrid. Pero de todas las obras de Manuel Chaves Nogales es la más famosa la que público en 1935, dedicada al conocido torero sevillano Juan Belmonte, única obra editada finalizada la Guerra Civil.

En 1932, fue Nogales director del diario Ahora, uno de los periódicos más importantes de la época de ideales próximo a Manuel Azaña, de quien el escritor fue políticamente partidario. Y fue Nogales quien entrevistó a Joseph Goebbels, ministro de Propaganda de Hitler, al que calificó en un reportaje publicado en Ahora y titulado ¿Habrá fascismo en España?.

Al estallar la Guerra Civil en España, se pudo Nogales al servicio de la República, aguantando hasta que el Gobierno abandona Madrid y ya convencido de que nada podía hacer por España se exilia en París, donde colaboró en diarios hispanoamericanos y escribió su testimonio de la Guerra Civil, con el título de A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España, publicado en Chile en 1935.

El Marqués de Nervión.



Nació Francisco Armero y Fernández de Peñaranda el 3 de Mayo de 1804 en Fuentes de Andalucía (Sevilla), y falleció el 1 de Julio de 1866. Capitán General de la Armada y Senador, quien obtuvo el título nobiliario creado el 11 de Octubre de 1864 por la Retina Isabel II.

El nombre del título hace referencia al  Río Nervión, en recuerdo de la intervención de Francisco Armero en el sitio de Bilbao, durante la Primera Guerra Carlista.

Procedía la familia Armero de La Rioja, la que se afincó en Fuentes de Andalucía (Sevilla). Tanto el I Marqués de Nervión, como sus sucesores siempre estuvieron vinculados a la bella Andalucía. En Sevilla tuvieron grandes extensiones de terrenos, siendo en uno de ellos donde se construyó el Barrio de Nervión, así llamado por haber pertenecido dichos terrenos al Marqués.



El sevillano Rafael Roldán y Guerrero.


Nació Rafael Roldán y Guerrero el 27 Diciembre de 1888 en Sevilla, y falleció el 6 de Junio de 1965 en Madrid. Fue Rafael un grandísimo farmacéutico, militar, profesor, historiador, escritor, inventor, museeólogo y académico, toda una eminencia y no como algunos de hoy que van como este sevillano sin llegarle a la suela del zapato.

Terminó Rafael el Bachillerato en Jaén, y se licenció en Farmacia en Madrid, el que tras abrir un despacho de farmacia en Mancha Real (Jaén), inició la carrera militar en el cuerpo de Sanidad Militar en 1911. Empezando su destino inicial en el Peñón de Alhucemas, desde donde participó en la Guerra del Rif. Tuvo diferentes destinos como en Burgos, Sevilla, Badajoz, Toledo y Norte de África, terminando en Madrid, donde estableció su residencia definitiva en 1922, obteniendo el grado de doctor en Farmacia de 1925 combinando su actividad de farmacéutico militar con la de profesor de la facultad de Farmacia de la Universidad Central ( actual Complutense) entre 1927 y 1942.

Fue el farmacéutico andaluz ascendido a General en 1948, siendo la primera autoridad en el Cuerpo de Farmacia Militar de España hasta su paso a la reserva en 1954. La principal obra de este ámbito es la fundación del Museo de la Farmacia Militar en Madrid, al que le imprimió una personalidad propia, la que tras inaugurarse en 1933, se convirtió en el único Museo de esta especialidad y género en el mundo.

De la faceta de historiador, Rafael Roldán y Guerrero nos dejó el  maravilloso "Dicconario biográfico y bibliográfico de autores farmacéuticos españoles". Magnífica obra clave sobre la Historia de la Farmacia en España, que fue premiada por la Biblioteca Nacional de España en el concurso público del año 1947. Destacando de las distinciones y condecoraciones que recibió el ser Académico Miembro de la Real Academia Nacional de Farmacia, Gentilhombre de Casa y Boca de S.M. Alfonso XIII, Cruz de la Orden de San Hermenegildo y Co-fundador de la Sociedad Española de Historia de la Farmacia.

Francisco Mateos Gago y Fernández.



Nació Francisco Mateos Gago y Fernández en Grazalema (Cádiz) en 1827 y falleció el 19 de Octubre de 1890 en Sevilla. Fue religioso, catedrático de la Universidad de Sevilla y protector del patrimonio histórico sevillano, el que muchos lo ignoraban antes al igual que hoy. Al quedar huérfano desde muy temprana edad, su tío Juan José Fernández y Borrego, médico titular del pueblo de Grazalema lo inició en el estudio del latín, y matriculado en el Seminario Diocesano de Sevilla en 1840 por un tío-abuelo, donde estudió filosofía, teología y jurisprudencia.

Al terminar los estudiosos eclesiásticos en 1850, consiguió la cátedra de latín y castellano del Seminario Conciliar de San Isidoro y San Francisco Javier de Sevilla. Y dos años después sería ordenado presbítero y destinado al Seminario Conciliar de San Bartolomé, donde impartió clases de teología, oratoria, griego y hebreo, consiguiendo en 1854, el doctorado en teología en el Seminario Central de Granada, y luego su nombramiento como catedrático interino de teología en la Universidad de Sevilla, en 1855. Pero a consecuencia de la proclamación de la libertad de enseñanza en España de 1868, se suprimió la Facultad de teología por no considerarse ciencia universitaria, lo que le supuso su cese como catedrático universitario, junto a los sevillanos Francisco Pagés del Corro y Francisco de Paula Caballero-Infante y Zuazo negándose a jurar la nueva Constitución. 

Tras la expulsión de la Universidad Hispalense. Mateos Gago se metió de lleno en su trabajo como redactor y columnista en publicaciones y periódicos que trataban  temas de corte religioso, científicos, literarios e históricos, como La Verdad Católica, La Semana Católica y el Diario de Sevilla, donde pudo defender sus ideas conservadoras que más tarde recopiló su obra Opúsculos.

Mateos Gago participó como teólogo en sus sesiones iniciales en lo que luego sería conocido como Concilio Vaticano I, llegando a Roma el 29 de Noviede 1869. La estancia en esta bella ciudad le sería muy instructiva, no volviendo a la Universidad de Sevilla hasta  1877, en la que ocupó la cátedra de lengua hebrea de la Facultad de Filosofía y Letras, siendo nombrado decano al año siguiente. Formó parte de la Diputación Arqueológica Sevillana, institución dependiente de la Real Academia de Arqueología y realizó grandes intervenciones arqueológicas, como La de Itálica. 

Fundó Mateos Gago junto a otros intelectuales en 1870 la Sociedad Arqueológica y el Círculo Numismático Sevillano. Fue miembro de la Academia Sevillana de Buenas Letras, de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, de la Sociedad El Folklore Andaluz, de la Academia de Santo Tomás de Aquino y del Ateneo y Sociedad de Excursiones de Sevilla. Reunió este gran personaje una importantísima colección arqueológica en vida, la cual contaba con más de 600 piezas y su otra colección de monedas, que eran más de 8.000. Encargándose José Gestoso y Pérez tras su fallecimiento conseguir que el Ayuntamiento de Sevilla las adquirirse y fueran destinadas al Museo Arqueológico Municipal. Se encuentran los restos mortales de Mateos Gago en el Panteón de Sevillanos Ilustres de la Iglesia de la Anunciación de Sevilla, de donde cada Jueves Santo sale la maravillosa Virgen del Valle.

El sevillano Conde de Halcón.



Nació Antonio Halcón y Vinent, Conde de Halcón en Sevilla el 8 de Octubre de 1865, y falleció en 1963, a la edad de 97 años. Una larga vida que muchos firmarían ya mismo. Fue político, miembro del Partido Liberal y presidente de la Diputación Provincial.

El Code de Halcón fue nada más y nada menos que tres veces Alcalde de Sevilla, obteniendo el título de Conde de Halcón en 1913 por el Rey Alfonso XIII.

En el primer mandato de Antonio Halcón como Alcalde de Sevilla, se procedió en 1912 al derribo de una gran parte del acueducto romano, reconstruido por los almohades y conocido como Los Caños de Carmona, que permaneció al completo hasta 1908. Por esto se le conoció como "El Alcalde PALANQUETA", el que se retiró de la política con la llegada de la Segunda República.

La escritora sevillana Julia Uceda.




La profesora y poetisa Julia Uceda Valiente nació el 22 de Octubre de 1925 en Sevilla. Se licenció en Filosofía y Letras en la Universidad de Sevilla, donde obtuvo el Doctorado con una tesis sobre el poeta José Luis Hidalgo.

Ejerció en la Universidad de Cádiz hasta 1965, que es cuando se traslada a Estados Unidos, donde residió hasta 1973. Y luego estuvo tres años en Irlanda ejerciendo la docencia en la Universidad Estatal de Michigan como en la Universidad de Sevilla. Siendo su obra traducida por si importancia a varios idiomas. Una gran mujer de la que dijo Miguel García Posada, presidente de los críticos literarios españoles que Uceda es una de las más brillantes autoras que ha dado la lengua española, como lo demuestra en su poemario Hablando con un haya, el que recibió grandes elogios por parte de la crítica hispana.

Entre sus obras podemos destacar entre otras, Hablando con un haya, En el viento, hacia la mar o Sin mucha Esperanza. Julia Uceda Valiente ha sido nombrada Hija Adoptiva de la ciudad del Ferrol como también Hija Predilecta de Andalucía en el año 2005, y a la que le pusieron una biblioteca pública con su nombre en Sevilla.

Julia Uceda Valiente es miembro de la Real Academia Sevillana de las Buenas Letras y de la Asociación Internacional de Hispanistas, la que por su gran trayectoria literaria ha recibido el Premio de la Crítica de Poesía Castellana, el Premio Nacional de Poesía de España y el Premio Adonais. Una lástima que muchos jóvenes andaluces estudiantes y no tan jóvenes ni siquiera sepan que es andaluza. 

Rojos.


Lo vuelvo a repetir, donde hay rojos no hay más colores. Una ruina.