Hay Hermandades que necesitan dos días y no unas cuantas horas en la calle.
Hay Hermadades que deberían de parar al tiempo y estar por siempre con el pueblo, y una de ellas es la Macarena, que cuando se ve por cualquier rincón de Sevilla solemos decir, reloj, no marques las horas, que la Esperanza está en la calle.