La Glorieta de Cervantes.



La preciosa Glorieta de Cervantes de forma octogonal es un monumento dedicado a la magistral obra del Quijote, la cual se encuentra en el Parque de María Luisa en Sevilla.


Fue realizada esta Glorieta en 1913, la que tiene unos magníficos bancos decorados con azulejos de la historia de Don Quijote de la Mancha y unos anaqueles donde se ven las fechas y lugares significativos en la vida del genial escritor Cervantes. Uno de los mejores literatos de todos los tiempos.


Realizó la Glorieta el grandísimo arquitecto Aníbal González, siendo el autor de las pinturas el pintor ceramista Pedro Borrego Bocanegra.





Curiosidades sevillanas. La calle más larga.


Más de una vez seguro, se habrá preguntado cual es la calle más larga de Sevilla. Pues parece ser que es la calle Pagés del Corro, con mil metros y la que se encuentra en el barrio de Triana.


Surgió dicha calle en el siglo XIX, la cual fue llamada Cava de los Civiles el primer tramo y el segundo desde San Jacinto a la Plaza de Cuba, llamado Cava Alta o Cava Nueva. Como también fue llamada Cava de los Gitanos por la gran mayoría de sus vecinos.


La Estrella, primera Dolorosa que se viste de hebrea.



Este maravilloso estilo de vestir a la Madre de Dios de hebrea fue creado por el genio de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, siendo la portentosa Dolorosa de la Estrella la que inicia en el mes de Diciembre esta costumbre ante sus hijos vestida de hebrea tanto en Adviento como en Navidad.

Hay que decir, que las primeras imágenes de hebrea que vistió Juan Manuel Rodríguez Ojeda fue a principios del siglo XX, y fueron la Virgen de la Hiniesta y luego la Macarena. Todo un acierto de este genio en el mundo de las Cofradías.

El Museo Histórico Militar de Sevilla.



El Museo Histórico Militar de Sevilla es todo un gran desconocido a pesar de encontrarse en uno de los sitios más visitados como es la maravillosa Plaza de España, conocido también como Museo Militar Regional. Museo que se ubica en el corredor interior de la Plaza entre la puerta de Aragón y la Torre Norte.

Data el origen de este Museo de 1987, año en el que se expone todo el armamento en la antigua Maestranza de Artillería en la sala llamada de los modelos. Siendo este el germen del Museo que se inauguró en 1992 en la Plaza de España con los fondos de la Maestranza y la Fábrica de Artillería. 

Se le añadió al Museo para su colección fondos de la antigua Pirotecnia Militar, de las Escuelas de Aprendices y también de la Antigua Región Militar Sur. Reformándose en el año 2000 con dos plantas nuevas añadiéndole a su colección los fondos de la Real Fabrica de Cañones. Un Museo que se compone de doce salas en la que podemos ver más de cinco mil piezas.








El barco que apareció en la Plaza Nueva.



Por unas obras del metro, se encontraron con un ancla y restos de un barco bajo la conocida Plaza Nueva. Pero lo que más impresionó fue el encontrarse con dicho barco durante las obras del metro en 1981.

Fue excavado en la Plaza Nueva un pozo circular de cuarenta metros de diámetro, donde hallaron ánforas como también columnas de mármol, pasando todo a disposición del Museo Arqueológico Provincial de Sevilla. Un pozo donde a unos doce o catorce metros apareció un ancla y los restos de un barco. Y apareció en dicho lugar porque antiguamente el río discurrirá por esta zona hasta que su cauce fue desviado artificialmente.

Los restos del barco según estudios, pertenecían a una embarcación islámica, construida durante la etapa de la ocupación musulmana con el fin de transportar a gentes y mercancía hasta el puerto. Siendo el ancla de origen bizantino y de dos metros.

El único Premio Planeta que ha ganado un sevillano.



Es el sevillano Manuel Ferrand, el uníco que ha ganado un Premio Planeta. Dicho premio lo ganó en 1968 por su novela Con la noche a cuesta. Unos premios donde no todas las novelas ganadoras son merecedoras del mismo pero en fin, es lo que hay.


La novela de Ferrant gira en torno a dos hombres que trabajan en la construcción del barrio de los Remedios. Uno es guarda de una obra y el otro sereno, el guarda es poco hablador, mientras el sereno es bastante hablador y hasta cotilla, algo muy común en muchas personas.

Siendo más bien sencillo el planteamiento de la novela, fue premiada por ser la creación de los personajes bastante realista.



El Castillo de Marchenilla.


El muy desconocido Castillo de Marchenilla de época andalusí se encuentra junto al camino que comunica Alcalá de Guadaira. Un Castillo que en sus comienzos fue una explotación agrícola que usaron los árabes durante su ocupación. Pero con las invasiones de los benimerrines, miembros del Imperio de origen benimerines en tierras reconquistadas por los cristianos propiciaron que estos construyesen un castillo con fines defensivos, siendo el terreno un regalo de Alfonso X a Rodrigo Álvarez.


Marcheanilla paso en la Edad Media a formar parte del señorío de Gandul y Marchenilla, instaurado en 1639 a favor de un mercenario, Arnau de Solier, quien apoyó a Enrique II en la guerra civil contra Pedro I. Pasando en el siglo XIV el señorío a la familia sevillana de los Velasco, los que decidieron ampliarlo con decoraciones tardogóticas, algo poco usual en la época para la arquitectura militar. Lgar donde se hicieron las paces de Marchenilla entre las familias nobiliarias de los Ponce de León y Guzmán.



Pasado un tiempo, el Castillo incorporó varias transformaciones como la construcción de la Capilla de San Isidro Labrador en el siglo XVII, como también la ampliación del recinto en el siglo XIX, que incluía un patio acortijado.

Zambobas.

Lo mejor de las Zambobas de Jerez es que si te cae le puedes decir a tu mujer que es del asqueroso asfaltado del pueblo, no del ciego que llevas.

El Puente del Alamillo.



Está el Puente del Alamillo aguantado de pilón contrapeso cruzando el bello río Guadalquivir, diseñado por el pícaro arquitecto Santiago Calatrava, el que a un servidor no le gusta un pimiento. Se terminó el Puente en 1992, el que fue construido para permitir el acceso a la Isla de la Cartuja, donde tuvo lugar la ratera Expo 92 y dode hasta Curro trincó.

El primer proyecto constaba de dos puentes iguales, mirando cada uno en su dirección opuesta pero el presupuesto no concebía a ambos puentes. Todo un despilfarro que todavía estamos pagando. Consta el Puente de un único pilar que actúa de contrapeso los 200 metros del mismo gracias a trece largos cables. Parecido bastante al que hizo Calatraba para Redding (California). Un Puente que está considerado como el primero sustentado por cables en el que la plataforma se equilibra con el peso de la torre inclinada hacia atrás, la que tiene una altura de 142 metros, y una inclinación de 48° realizada con secciones hexagonales de planchas de acero revestidas de hormigón en masa, en la que se alojan trece pares de cables que sostienen el tablero.

Para la construcción de dicho Puente se empleó una de las mayores grúas de tierra del mundo. El Puente no tiene tirantes, solo hay tirantes a un lado de la torre, siendo el primer Puente atirantado que no posee esta banda de tirantes, por lo que se tuvieron que realizar unas cuantas actuaciones tanto en su diseño como en su ejecución. Es conocido el alto del Puente que sirve como mirador como "el ojo de cabeza de caballo". Una obra faraónica donde trincó bien el amigo Calatraba a costa de unos cuantos golfos que pagaban con el dinero nuestro.

El porqué del apellido Japón en Coria del Río.


El porqué de los apellidos japoneses en Coria del Río tiene su explicación, aunque algunas veces otras explicaciones no nos convenzan del todo. Un pueblo que más de quinientos habitantes llevan el apellido Japón, todo un récord y siendo este pueblo de España el que mayores descendientes tiene de samuráis, por lo que parece que estamos en el Japón Andaluz.

Y toda esta historia viene del siglo XVI, época en la que los españoles empezaron a viajar por Nueva España (México) y China por el Océano Pacífico para hacer grandes tratos comerciales. Empezando España con Japón a entablar una relación para expandir el cristianismo y sobre todo, por las muchas naves que naufragaban en sus costas por malos temporales.

Es en 1611, cuando el explorador Sebastián Vizcaíno llegó a Japón desde Nueva España, no siendo sus encuentros con Shogun muy buenos, más bien todo lo contrario por no respetar las grandes costumbres de los japoneses. Por eso siguió su viaje Sebastián por el norte de Japón, donde su embarcación naufragó y el Shogun le hizo otra pero por interés: enviar una misión japonesa a España para negociar un tratado de comercio con el Rey Felipe III y el envío de misioneros cristianos a Japón con el Papa. Siendo el elegido de llevar esta expedición el samurái Hasekura Tsunenaga ( un nombrecito sencillo).

Partió Hasekura con otros samuráis, comerciantes y marinos de Sendai en 1613 a España, los que llegaron a Coria del Río y pararon por ser bastante complicada la navegación del río para partir hasta la bella Sevilla. Esta comitiva de japoneses se quedó en Coria casi tres años que duró la visita. Pues las negociaciones como hoy muchas también fracasaron por condenar el Shogun de Japón la fe cristiana (siempre si se dan cuenta la religión de por medio). El amigo Hasekura se volvió a su país, pero fueron muchos los que se quedaron a vivir en Coria del Río. Por esto unas décadas más tardes aparecen los primeros apellidos Japón, y fue porque era mucho más sencillo de pronunciarse que los  impronunciables apellidos verdaderos, algo más que lógico.