La Ley Seca.



Si es que pensándolo bien, lo único que habría que prohibir es que nuestros políticos no coman a nuestra costa, porque la prohibición de la venta de bebidas alcohólicas por la Ley Seca en EE UU, entre 1920 y 1933 lo que trajo es una brutal delincuencia y criminalidad exagerada.

Dicen que una mayoría bastante considerable de policías estaban metido en el tráfico de alcohol. Pues era un negocio bastante tentador y que daba tela de dinero si no olvidamos, que en 1920, en Nueva York había más de 30.000 bares clandestinos. Una cantidad más que considerable para traficar con el alcohol, del que sólo se permitía un 0,5%. No hay que irse al alcohol para ver su prohibición, también hoy hay muchísimas cosas prohibida menos el respirar porque no pueden prohibirlo, que si no ya me dirían ustedes.

Muchas gente murieron por el consumo de alcohol clandestino de calidad más que malísima, como también enfermos que se trataban con alcohol destinado a fines medicinales, de una pureza del 95%. Hoy morimos de otras cosas, como por ejemplo el paro, la corrupción de nuestros políticos y sueldos basuras.

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