Guerra.


Aunque no se lo crean, vivimos una guerra en silencio.

¿Son las bodas machistas?.


No lo sé, pero les aseguro que yo nada tengo que ver, es la historia la que me lo hace pensar como a muchos por ser siempre el padre de la novia el acompañante y no la madre.

 Todo esto viene porque antiguamente las hijas se consideraban propiedad de su progenitor, por eso es el padre el que se encarga de entregar o mejor dicho transferir dicha propiedad a un nuevo dueño; el novio. Así es la cosa, como si fuese un objeto.

Dios.


Muchos creen en Dios como una forma de sentirse hipócritamente bien.

Empresarios.


Empresarios cofrades y de misas casi a diario pero no pagan a sus trabajadores, no esclavos que es lo que se creen.

Muchos cofrades.


Simplemente es mi opinión: Muchos cofrades por como son deberían de estar expulsados de algunas Cofradías pero claro, la cuota es la cuota.

La inocencia.


La inocencia no tiene edad. La maldad si.

Tantos.


Tanto creer, tantos golpes de pechos, tantos yo soy el mejor, tantos estúpidos, tantos lameculos, tantos falsos, tantos capillitas mamones y tantos predicadores de pacotillas, que uno se siente sólo predicador de si mismo y no de mentiras de esos tantos.

La verdad.


Recuerden: Los mejores Santos no llevaron corbatas, dejen las apariencias para los periodistas sabios y que se creen en posición de la verdad, esa que ni ellos mismo conocen porque no le convienen.

Hacer el bien.


Hacer el bien no es creerse que por estar en una Cofradía ya lo hace, no. 

Hacer el bien es ayudar al necesitado y mínimo tener un poquito de humildad, cosa que no veo en un gran porcentaje de cofrades de todo a Euro.

Cofradías.

Por día que pasa más apestan las Cofradías a Mierda, no estás, sus integrantes.