Pedir gambas en la Feria.


Pedir Gambas en la Feria.

Pedir gambas en la Feria o langostinos Rodolfo es de imbécil y de querer enriquecer a un tío de una caseta en una semana. Y seguro que mas de uno se mosquea por esta opinión que es solo mía, como también de muchos pero que prefieren pagar lo que le pidan para quedar bien ante el casetero picarón.

Pedir gambas en la Feria no es que sea malo ni bueno, el problema está que te cobran un platito de estas como si fuesen pipitas de oros encontrada en un río. Cobran al peso muchos caseteros, un peso que seguro segurón esta más trucado que el Máster de la Cifuentes. Pero no pasa nada, estamos en Feria y por una vez más que hagamos el imbécil no pasa nada de nada.

Pedir langostinos en la Feria, que es igual que pedir gambas, también es de imbécil y de un poco anormal si usted no conoce la procedencia de estos. Me explico; la mayoría son chiquitos como las gambas, y los que ya tiran a grande y le llaman Tigre, a la hora de pagarlos entran ganas de cantar aquella hortera canción que dice: Tu lo que quieres que me coma el tigre, que me coma el tigre...

Pedir langostinos en la Feria o gambas como decíamos al principio pero nombrando a las gambas primero, que es lo mismo es de tener menos cerebro que un Playmobil. ¿No come usted ganbas o langostinos en su casa? ¿Tan desesperado estan para caer en las redes de esos caseteros picarones que le dan Rodolfo por langostinos porque rima con lo de Golfo?.

El gran dosel de la Quinta Angustia .


Foto Hermandad de la Quinta Angustia .


Este monumental y maravilloso dosel lo utilizó la señera Hermandad de la Quinta Angustia para sus cultos hasta mediados del siglo XX. Un dosel digno de tan grande Hermandad.

Foto Leyendas de Sevilla.


Del dosel se aprovechó algunas piezas, de las que se hizo un altar para el Resucitado en la Capilla que la Corporación posee en la magnífica Iglesia de la Magdalena.

Los caballos del misterio de la Exaltación.


Si curiosos son los caballos de la Hermandad de la Exaltación de Sevilla más curiosa es su historia. Sería a principios del siglo XX, cuando las figuras del misterio fueron reformadas, realizando Emilio Pizarro de la Cruz los caballos de la trasera del imponente misterio.


En 1960, la disposición de las imágenes del misterio fue cambiada por el profesor Ricardo Comas, año en que se cambian los caballos por no tener la calidad suficientemente que el misterio requiere. Es entonces, cuando se encarga las nuevas tallas de los caballos a Juan Abascal, quien utilizó para su ejecución unas vigas de madera de pino y que procedían de los desaparecidos soportales de la calle San Jacinto. Unos caballos que si no son de sangre son de madera trianera.

Vacaciones en el Mar.


Sí la serie de Vacaciones en el Mar la echaran en estos tiempos se hubiese suspendido por no haber crema.

La mona.


La mona aunque crema se eche mona se queda.

En el País de los imbéciles.


En el País de los Imbéciles, el anormal es el que lleva la batuta para dirigir a estos.

La nueva crema del verano.


La nueva crema del verano: Crema Cifuentes.

Cifuentes.


Resulta que la Cifuentes al final va a ser una víctima más de este desastrozo mini-país. Que cara más dura...

En Primavera.


En Primavera quite la estera, mas que nada por el carajazo que pueda dar al meter el pie.

Las habas.

Pues ya desde el antiguo Egipto tenían fama las habas de ser un alimento afrodisíaco, como también de indigestas (tengan cuidadito con un atracón más cerveza). Aunque un servidor no está para dar consejos, cuándo es capaz de comerse un kilo de habas.


El conocido Pitágora prohibió  las habas a sus discípulos, y el Obispo de Niza en el siglo XVIII, en los conventos de monjas por su peligro. Curioso que un Obispo las prohibiese, cuando muchos de ellos no necesitan nada en absoluto para excitarse.