Despertar en una isla.


Quisiera despertar y no es el título de una canción hortera de las tantas de hoy en una isla sin imbéciles ni listillos, yo quisiera pero viendo como está el percal mejor me quedo en este lugar aunque me tenga que meter en una burbuja, porque seguro estoy que mas de uno llegaría nadando a esa isla a pedirme fuego o para preguntarme como me va. Por eso mejor que despierte otro por mí y se encargue de atender al personal, aunque imbéciles sean.

Bodas.


El mayor ridículo que los imbéciles hacen y si usted lo quiere comprobar es en las bodas, pero incluido y todo muchas veces los novios. Pues creerán que en una boda hay que hacerse aún más el imbécil, cuando ya lo traen en la sangre.

Padres gilipollas e ignorantes.


En esta sociedad insípida, ignorante y muy analfabeta, cada vez son mas los padres gilipollas e ignorantes que caen en las manos de cuatro maestros imbéciles. Sí, me refiero a esos que nada bueno ven ni sacan algo a un niño aplicado, para que lo entiendan,  responsable, aplicado y buen estudiante.

Se preguntaran más de uno que es lo que nada bueno ven en cualquier niño responsable, aplicado y estudiante. Pues muchas cosas, porque el ser maestro nada tiene que ver ni nunca lo tuvo con ser imbécil. Bueno imbécil e ignorante, porque no es normal que llamen a unos padres para decirles que su hijo va bien, pero que se aparta de los niños y escoge muy selectamente a algún amigo en el recreo, o que muchas veces se pone solo a leer o a repasar alguna tarea.

Vamos a ver señores maestros, no todos entráis, pero a los que se alarmáis por esa conducta en un niño es para daros una entrada GRATIS de algún zoológico y cerraros la puerta una semana mínimo. No se llama a unos padres porque su hijo se aparte de un grupo que a lo mejor puede ser más peligroso que cinco caimanes, ni porque se ponga a leer en vez de estar pegando balonazos a las paredes o macetas del colegio practicando el Deporte Nacional, ni porque el niño sea reservado. No se llama a unos padres para estas estupideces que pueden estropear al inteligente y responsable niño. Se llama a unos padres cuando el niño no hace ni el huevo en clase, pega o maltrata sicológicamente a otros niños, contesta al maestro y hace una y hasta mil gamberradas, las que muchas veces pasan por alto por no buscarse problemas. Por estas son las cosas  que sí deberíais de llamar a unos padres, queridísimos maestros.

Ayudar.


¿Como se puede pretender ayudar al de fuera cuando ni nosotros mismo nos podemos ayudar? Es más, muchísimas veces tenemos al lado a gente de aquí necesitada y ni siquiera le hacemos caso, pero claro, queda mejor lo primero.

La Sentaita de Triana.



Tiene su sede María Auxiliadora de Triana en la Parroquia de San Juan Bosco. Una imagen más que curiosa por las características que presenta, las que la hacen única en su estilo.

María Auxiliadora es una obra de 1944 del conocido y gran ceramista Enrique Orce Mármol, quien realizó el magnífico azulejos del Sport o el de la Plaza de España de la Venta de Antequera. Es esta imagen trianera la única sedente (sentada) que conozcamos, con el Niño de pie.

Doctores tiene la Iglesia.

Dice esta frase aunque ya sé de antemano que no está completa: Doctores tiene la Iglesia, a la que le debe de seguir, e imbéciles las COFRADÍAS. Y por día más.