El Cristo de la Fundación con la Magdalena.



Maravillosa y muy curiosa esta fotografía de 1917, donde gracias a estas fotos podemos ver como recordar cuando olvidamos alguna de las muchísimas curiosidades de nuestras Cofradías, las que como siempre digo, nos enseñan algo.

Como verán, la foto tiene una gran calidad, pero dejando la calidad y algunos detalles de la misma lo que nos llama más la atención es la Magdalena de pelo natural a los pies de la Cruz, obra de Esteban Domínguez Aguilar. Esta Magdalena procesionó sólo algunos años con la clásica Cofradía de los Negritos.

El paso donde va la portentosa imagen del Cristo de la Fundación junto con la Magdalena es de estilo gótico, el que compraron en 1913 a la Hermandad de la Hiniesta y que esta utilizó para su Misterio Alegórico. Siendo curioso los manigueteros con bocinas como el guardia civil de gala con guantes blancos y no precisamente un Jueves Santo, no. Pues antes la Cofradía salía el Domingo de Ramos. Estampas así son las que hay que fomentar y no tantos trapos sucios como se ven por las redes sociales.

El Premio Nobel de la Paz.



Fue Alfred Nobel quien en su legado dejó estipulado como repartir su gran fortuna, en la que pedía en una de las cinco partes que se dividiera para entregar los premios con su nombre y que fueran para la persona que haya hecho el mejor desempeño por la fraternidad entre las naciones, la abolición o la reducción de los ejércitos para desarrollo y promoción de los congresos de paz.

Hay que decir, que desde 1901, año en el que se entregó por primera vez, también ha habido algunos años que no fue entregado el premio a nadie. De dicho premio fue Malala la ganadora más joven en hacerse con él a la edad tan solo de 17años, como también sería rechazado dos veces, la primera por Le Duc Tho, político vietnamita y la segunda por Henry Kissinger.

Y antes de terminar, recordar que hasta 1974 el Premio Nobel  se podía entregar a título póstumo. Este premio se nominó hasta cinco veces para Gandhi, quien murió en 1948 sin recibirlo, aunque parezca mentira.

El hombre que vendió la Torre Eiffel .


Tuvo Victor Lustig una vida bastante agitada, casi de película podríamos decir, quien nació en 1890 en lo que era entonces el Imperio Austrohúngaro. Un personaje que fue buscado por muchísimos policías  de varios países.

Fue  Victor Lustig un gran estafador, tanto que hasta estafó al mismísimo y temido Al Capone. Pero si tuviéramos de todas las estafas quedarnos con una nos quedaríamos con la de la Torre Eiffel, que él mismo vendió.

Como sabemos, la Torre Eiffel había sido construida para la Exposición de París de 1889, y la que pasado unos años no se ponían de acuerdo sobre su destino. Es en ese tiempo, cuando el pícaro estafador de Lustig acompañó a unos señores de negocio haciéndose pasar por un funcionario francés para vendérsela como una gigantesca colunma de chatarra, inventándose más de una mentira para despistar a algunos de los señores que tenían alguna duda. Tan estafador fue, que en 1936 escribió una lista de las normas que debe seguir cualquiera que desee convertirse en estafador. Como verán, nuestro personaje no tenía ni un pelo de tonto. 

Hoy nuestros políticos han superado a Victor Lustig en el arte de estafar.

Pistola.


No es lo mismo llevar una pistola para protegerte, que que llevar la pistola sicológica, esta es la que verdaderamente hace mas daño.

Democracia.


La democracia es un invento de cuatro golfos. La RAE la debería de quitar, y que la empleen esos que van de progres y entre ellos se lo crean.

ENCHUFES.


Con razón cuesta tanto trabajo buscar hoy a un electricista. Están todos poniéndo ENCHUFES en la Junta.

Periodistas.


Casi todo por no decir el todo de lo que sucede para mal en nuestro país es culpa de lo mentecatos periodistas. Estos sin una noticia sin sangre, catastrófica o de algún interés en particular con el golfo ejecutivo y amo a la vez de ellos solo informan para hacer daño, incluso yo diría también para revolucionar a las masas.

La vida en España.


La vida en España ha vuelto a la del siglo XVII, un siglo de picaresca pero sin tanto Mamón suelto.

Sin darnos cuenta.


Sin darnos cuenta y por culpa de políticos cochambrosos estamos haciendo una Guerra Civil.

Quinario de las Siete Palabras en 1909.



Foto donde podemos ver el maravilloso Quinario de la Hermandad de las Siete Palabras en 1909, donde se aprecia el gran dosel tallado por Manuel Gutiérrez-Reyes Cano del siglo XIX.

Se encuentran las cartelas del paso que procesionó hasta 1881 en las gradas del altar. De estas cartelas hoy solo se conservan dos, mientras que del gran dosel nada sabemos, siendo lo más seguro venfido a alguna Cofradía. Una vez más nos damos cuenta a través de este gran legado de fotografías, que no solo hoy se monta un gran altar en honor a nuestras imágenes.