La Sastrería Pedro Roldán.


Esta histórica factura son de los Almacenes Pedro Roldán de Sevilla, fundada la primitiva sastrería en 1915 en la Plaza del Pan, hoy Plaza Jesús de la Pasión. Siendo en la década de los años 20 cuando tuvieron un maravilloso edificio en propiedad de estilo regionalista, proyecto del afamado arquitecto sevillano José Espiau y Muñoz.

Cuando el edificio de los Almacenes Pedro Roldán se inauguró en Sevilla, fue un gran acontecimiento. Pues fueron estos almacenes los pioneros de la Capital Andaluza en prendas de vestir. Unos almacenes que fueron conocidos por los sevillanos como "la Catedral de la Ropa Hecha", y que hoy se le llama confección.

Dichos Almacenes pertenecieron a esa Sevilla que se nos fue y de la que muchos todavía recordarán para siempre. Almacenes por donde pasó casi toda Sevilla a comprarse alguna prenda para lucirla bajo la luz hermosa de esta tierra única

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El Cristo del Humilladero de Azuaga.

Foto de Todocoleccion.

El Cristo del Humilladero llegó a Azuaga (Badajoz) hacia 1625, por donación del Capitán Juan de la Guardia. Este Crucificado es del afamado imaginero Francisco de Ocampo, y del que podemos ver un enorme parecido con el del Cristo del Calvario de la Hermandad sevillana del mismo nombre, aunque hay que decir, que este de azuaga lo que es su estudio anatómico es mucho más perfecto. Un Cristo muy desconocido por muchos cofrades a pesar de su gran valía.

Del Cristo del Humilladero destacamos su paño de pureza, el que se asemeja al Cristo de los Desamparados de la Iglesia sevillana del Santo Ángel y su maravilloso rostro, siguiendo modelos montañesinos. Todo una auténtica obra de arte.

Dicha imagen tiene fama de ser muy milagrosa. Ya el 16 de Junio de 1639 al fraile mercederario Francisco de Chaves Ponce de León le devolvió la vista, por eso siempre tiene muchísimos exvotos.

El Cristo de la Vera Cruz de Sanlúcar de Barrameda.



El maravilloso Cristo de la Vera Cruz de Sanlúcar de Barrameda sale por sus calles todos los Viernes Santo, una talla del siglo XVII atribuida al círculo del grandísimo imaginero Francisco de Ocampo. En el que si nos fijamos bien, nos daremos cuenta al instante que estamos viendo al Cristo del Desamparo y Abandono de la Hermandad sevillana del Cerro del Águila por su enorme parecido, y del que podríamos decir sin equivocarnos su hermano gemelo.

Esta realizada la imagen del Cristo sanluqueño en madera de cedro policromada, de estilo barroco. Uno de los grandes Crucificados no sólo de Sanlúcar, sino de Andalucía.

Se presenta al Cristo de la Vera Cruz muerto en la Cruz, la cabeza hacia el lado derecho, brazos colgados del travesaño y manos abiertas. Su sudario es de los que se denominan del tipo cordífero, descansado el lazo en la cadera derecha y dejando al descubierto el costado. Este interesantísimo Cristo se encuentra en la no menos interesante Iglesia de Nuestra Señora de la O en un retablo de 1624, realizado por el arquitecto, ensamblador y escultor Juan de Oviedo y de la Bandera. Dicha imagen fue restaurada en el año 2005 por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico.

El Cristo de la Salud de la Hermandad de la Carretería.

Foto ABC.

Es la imagen del Cristo de la Salud de la Hermandad de la Carretería una gran obra de arte, la cual está atribuida al imaginero Francisco de Ocampo de principios del siglo XVII.

Se representa al Cristo ya muerto en la Cruz con tres clavos. Esta realizado en madera policromada y mide 1,70 metros de alto, y de una muy buena factura.

Caracoles.


Hay caracoles tan chico, tan chico, que en vez de sacarlo con un palillo hay que sacarlo con un alfiler.

Feria.


En esta época es mejor encontrarte a un amigo que lleve una Caseta que encontrarte un billete de 500€.

Una Dolorosa en el Museo de Berlín de Roldán.



Siempre he dicho, que hay imágenes de nuestra Semana Santa que son más que dignas de estar en un Museo. Y hay tantas que muchas veces ni le echamos cuenta teniéndola aquí mismo, en esta Tierra tan rica en el difícil arte de la imaginería religiosa.

Y hablando de Museos, aquí en esta genial foto vemos a la Dolorosa del Bode Museum de Berlín, magnífica obra del maestro sevillano Pedro Roldán entre 1670 y 1675 realizada en busto.

 Dicha Dolorosa se relaciona con las soberbias imágenes del retablo mayor del Hospital de la Caridad de Sevilla terminado en 1674 y el de la Parroquia del Sagrario de la Catedral sevillana en 1669, el que muchos ni siquiera conocen pero si conocen todas las Portadas de Feria. Una verdadera pena.

El Sagrado Descendimiento de la Quinta Angustia.



La bellísima y una de las mejores imágenes de la Semana Santa no solo de Sevilla, sino de España del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo de la Hermandad de la Quinta Angustia es obra atribuida y casi Segura al maestro Pedro Roldán en 1659. En este año el artista se encontraba trabajando para las esculturas decorativas del paso, por eso decimos casi segura que sea obra suya.

Mide el portentoso Cristo 1,64 metros de alto, y tiene si nos fijamos bien muchas similitudes con otros del maestro. Su rostro gira hacia la derecha, de una belleza insuperable y del que destacamos la caída de su cuerpo, la que se asemeja al Descendimiento de Pedro de Campaña, genial obra de pintura realizada en tabla en 1548, la cual se encuentra en la Catedral sevillana.

Lo que es la policromía de la imagen no se sabe quien se la dio. Pero seguro era todo un conocedor del cuerpo humano por las hipóstasis que aparecen en dicha imagen. Una obra magistral del barroco, que cada Jueves Santo engrandece aún más a Sevilla.

El Cristo de la Exaltación de Sevilla.


Foto Joaquín Galán.


La magnífica imagen del Cristo de la Exaltación es una obra atribuida al maestro Pedro Roldán hacia 1687. Se atribuye a Roldán porque la Hermandad encargó en 1678 al imaginero Luis Antonio de los Arcos y al entallador Cristóbal de Guadix un paso completo. Pero Luis Antonio de los Arcos en este año se va con su esposa Luisa Roldán a Cádiz, por lo que el gran conjunto queda inacabado, siendo Pedro Roldán, suegro de Luis Antonio de los Arcos y padre de Luisa Roldán quien parece ser terminó la monumental obra.

Esta realizada la imagen del Cristo de la Exaltación en madera policromada, y mide 1,77 metros de alto. Representando el momento en el que Cristo, clavado en la Cruz es levantado.

Tres clavos lleva el Cristo y un paño de pureza sujeto por una cuerda, el que deja ver su lado derecho al completo. Gira su rostro hacia la izquierda, de mirada perdida por su dolor y labios entreabiertos. Una gran imagen del barroco sevillano, que con otras muchas hacen de Sevilla todo un Museo.

El imaginero Antonio Castillo Lastrucci.

Don Antonio Castillo Lastrucci.

Hablar de Don Antonio Castillo Lastrucci es no terminar, si, no terminar por lo grande que fue y el esfuerzo  que hizo durante su vida hasta el final en el difícil arte de la imaginería, por eso es imposible de explicar siquiera algo en tan pocas líneas.

Nació Don Antonio Castillo Lastrucci en Sevilla el 27 de Febrero de 1882, y falleció en la ciudad que lo vió nacer el 29 de Noviembre de 1967. Siendo Castillo el tercero de los cuatro hijos del matrimonio Eduardo Castillo del Pino y de Araceli Lastrucci, discípulo del grandísimo y poco reconocido por desgracia escultor Don Antonio Susillo, que tenía el taller frente a donde vivía Castillo y que un sobrino del artista llevó al taller para hacer figuras de barro, las que tan bien hacia que Susillo se preocupó más por Castillo que por el sobrino.

Ya nuestro artista mostraba maestría de sobra.
Se formó Castillo en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Sevilla en la década de 1890, quien contrajo matrimonio en 1905 con Teresa Muñoz García, con la que tuvo siete hijos. Pero al fallecer Teresa contrae segundas nupcias con Amparo León Retamar, quien le dio una hija. Las habilidades del artista sevillano hacen que gane bastantes premios, siendo en 1915, cuando la Diputación le concede una beca para estudiar en los Museos de París y Roma. Pero por culpa de la Primera Guerra Mundial no va a Roma y se queda en París, para luego ir a Madrid.

El primer taller de Antonio Castillo Lastrucci en Sevilla lo instala en la calle del Peral, en lo que fue el local de sombreros que  su padre tuvo. Donde realizó muchísimas imágenes en esta pasión por el arte de la imaginería, aunque hay que decir, que también tuvo Castillo otra gran pasión, la de los toros, que hasta llegó a querer ser torero. No sería hasta 1922, cuando le llaga al artista su primer trabajo de imaginería gracias a la Hermandad de la Bofetá, misterio que gustó bastante en aquella época a los cofrades en general.

Fue en 1923, cuando instala su taller en otro sitio de la ciudad, en la sevillana calle de San Vicente número 52. Decir de Castillo Lastrucci, que fue todo un grande en el arte de la gubia. Pues tras el conflicto de la Guerra Civil Española, reconstruyó muchísimas imágenes que fueron destruida, y muchas sin cobrar absolutamente nada. Entre sus discípulos destacan los imagineros Antonio Eslava Rubio y Rafael Barbero Medina. Este insuperable artista y buena persona, dicho por mi admirado amigo Don José María de Mena, una de las personas que mejor lo conoció, religioso y muy formal, el que hoy descansa en la Iglesia sevillana de San Julián desde 1995 a los pies del grupo que él mismo escupió de la Piedad.