La Iglesia de San Julián de Sevilla.



La Iglesia de San Julián de Sevilla se encuentra ubicada en la Plaza del mismo nombre. Siendo una de las más antiguas de Sevilla creada hacia el año 1250, que es cuando se realizó la primera organización eclesiástica una vez reconquistada en 1248 por Fernando III. Una Iglesia que no parecen existir indicios arqueológicos o documentales que traten existencia en dicho lugar de una Iglesia paleocristiana o visigótica anterior, ni que que se adapte al culto cristiano alguna antigua mezquita que existiera en el lugar.

De estilo gótico-mudéjar es la Iglesia de San Julián, con portada de piedra con arquivoltas abocinadas, Arcos interiores apuntalados y ábside profundo con bóvedas de crucería.

Es la construcción de dicho templo de la primera mitad del siglo XIV, el que sería posteriormente sometido a una gran restauración entre los años 1690 y 1691. Este templo sufrió un terrorífico incendio y saqueo producido 8 de Abril de 1932, perdiendo las cubiertas de madera de las naves y la bóveda del primer tramo del presbiterio como magníficos retablos.

Una vez reconstruido el templo se abrió al culto en 1946, del que desapareció las portadas ojivales de las naves laterales y las yeserías mudéjares de la Capilla de la Virgen de la Hiniesta, las que quedaron pero muy dañadas. Y de nuevo se cerraría al culto en 1989 por amenazar ruina sus cubiertas, no volviendo abrir hasta 1994 que se terminó su restauración.

Libertad.


Ahora comprenderemos en muchos sentidos lo que es la libertad. Un algo inexplicable cuando la tienes sin poderla abrazar.

La Iglesia de San Isidoro de Sevilla.



La Iglesia de San Isidoro pertenece al grupo de las parroquias fundadas tras la reconquista de la ciudad en 1248. Siendo la actual construida a mediados del siglo XIV y de estilo gótico- mudéjar.

A finales del siglo XVI se reformó la Iglesia, completándose en el siglo XVIII y restaurada en la segunda mitad del siglo XIX. Una Iglesia que se asienta en un barrio tradicional habitado por la burguesía adinerada, y de la que destaca sus capillas junto con retablos de gran maestría y es sede de la Hermandad de Penitencia de Las Tres Caídas, fundada por cocheros.

Dicha Hermandad de las Tres Caídas está fusionada con la Hermandad Sacramental de las Ánimas Benditas y Nuestra Señora de las Nieves. También es sede está Iglesia la clásica y señera Hermandad de Gloria de la Virgen de la Salud, fundada en el siglo XVII.

La Iglesia de San Vicente de Sevilla.




La Iglesia de San Vicente es de estilo gótico-mudéjar, una de las tantas que se levantaron en el interior del recinto amurallado de la ciudad durante el siglo XIV. Esta Iglesia se reformó y amplió entre los siglos XVI y XIX, la que se levantó sobre los restos de un templo paleocristiano y visigodo.

En el exterior la Iglesia casi nada presenta de su estructura original, sólo una portada gótica situada a los pies, formada por unas arquivoltas de Arcos apuntalado.

El interior del templo cuenta con tres naves que aparecen separadas por gruesos pilares sobre los que descansan los Arcos apuntados. Un templo que se cubre con armaduras de madera, del que destaca su retablo mayor de Cristóbal de Guadix de finales del siglo XVII con imágenes de Santos y santas de Joaquín Caro de 1753. 

De las distintas ampliaciones a que fue sometido el templo destacamos la de su gran Capilla Sacramental, obra magnífica realizada por el arquitecto Pedro Silva en 1761 tras la destrucción de la anterior por el Terremoto de Lisboa en 1761. En este templo se encuentran las dos conocidas Hermandades de Semana Santa como son, las Siete Palabras y las Penas de San Vicente.

Poliamor.


Particularmente, considero el poliamor un virus mental que ni los que lo defienden lo entienden.

La Iglesia de San Sebastián de Sevilla.



La Iglesia de San Sebastián esta situada en el sevillano barrio de El Porvenir. Esta Iglesia fue construida de nueva planta sobre una ermita anterior del siglo XIII, y es un templo de estilo gótico-mudéjar.

Fue en el siglo XVI, cuando tuvo la función de capilla del cementerio que estaba en sus alrededores, el cual servía de enterramiento para canónigos y personajes ilustres del Cabildo Catedralicio como también para cementerio de pobres.

De la antigua ermita, tomó el nombre el Prado de San Sebastián, que se extendía hasta ella.