La Adoración de los pastores de Francisco Antolínez.


Francisco Antolínez nació en Sevilla, y murió en Madrid a los cincuenta y seis años de edad hacia 1700. Antolínez fue un gran pintor. Pero de escenas de pequeño formato, las cuales vendía en  series de ocho o diez, destacando sus paisajes.

En la Catedral sevillana se encuentra la única obra del artista Antolínez que lleva su firma y está fechada. La Adoración de los pastores, firmada en 1678, la cual se puede ver  en la Capilla de Scalas, obra que formó una serie de seis escenas bíblicas. Una pintura muy estudiada por muchos curiosos por estar documentada, y que por desgracia otros muchos no saben ni que existe pero si Isla Mágica.

El apostolado del pintor Clemente de Torres.


Clemente de Torres nació en Cádiz hacia 1662, donde realizó su formación al lado del gran pintor Valdés Leal en Sevilla. El trabajo del pintor en Sevilla se desarrollo en las últimas décadas del siglo XVII y las primeras del XVIII, pasando  los últimos años de su vida en la Tacita de Plata, donde murió en 1730.

La obra de Clemente Torres es escasa, aunque fue considerado uno de los mejores pintores de su tiempo, contratando con los dominicos de la iglesia de San Pablo de Sevilla el maravilloso apostolado en los pilares de la nave central. También de este pintor se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Sevilla un San Nicolás de Bari y un San Dionisio Areopagita, estando ambas pinturas atribuida a su pincel.

San Pedro de Clemente de Torres en la Iglesia de la Magdalena.

La Inmaculada de Cristóbal Gómez.


Del pintor Cristóbal Gómez pocas referencias se tienen, sólo que trabajo en Sevilla en las últimas décadas del siglo XVI, pintor que no sobresalió tanto como otros en este arte.

Solo se conocen dos obras del pintor Cristóbal Gómez; el retrato del Padre Gracián, que se conserva en el convento de Santa Teresa de Sevilla, firmado en 1583 y la Inmaculada firmada en  1589 procedente de la Iglesia del Salvador, que hoy forma parte de la pinacoteca del Palacio Arzobispal de Sevilla.

Antiguas supersticiones andaluzas.El que no estrena.


El que no estrena una prenda el Domingo de Ramos no es  busca vidas, (contencioso, trabajador). (Refrán: En Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.)
Algunos deberían de estrenar una Palma, pero de plomo.

Antiguas supersticiones andaluzas.Habas.


Las habas madrinas, puesta en el contacto con la carne, evitan los dolores de cabeza. Eso sí usted no ha hablado antes con un enterao de Cofradías.

Antiguas supersticiones andaluzas.Dolor de muelas.


Para quitar los dolores de muela es bueno colgarse una guita con siete nudos. A algunos y a algunas habría que colgarle una cuerda de acero, pero con siete bolas de plomo.

Antiguas supersticiones andaluzas.Chocolate.


Después de tomar chocolate, para que no de flato, se llenará el pocillo de agua y se beberá, sin haberlo limpiado antes. Pero si usted ha visto un programa de Cofradías el flato no se le quitará aunque se beba el Gudalquivir.

Antiguas supersticiones andaluzas.Dolor de muelas.


Para que un niño no padezca dolor de muelas se le cortará las uñas en Lunes, ¿y si se le corta el Martes?.

Antiguas supersticiones andaluzas.Dinero.


Es de mal agüero dar dinero el primer día del año, pues si se hace será señal de que la moneda escaseará durante él ¿y no darlo ni el primer día del año ni ningún otro día?.

Antiguas supersticiones andaluzas.Culebra.


Soñar con una culebra de gran tamaño es señal de lluvias. Y soñar con un estúpido es señal de que uno lo tiene cerca.