La Medalla de Oro y las Llaves de la Ciudad a la Virgen de los Reyes.


Fue el 10 de mayo de 1958, cuando se le impuso a la Virgen de los Reyes en la Plaza Nueva la Medalla de Oro y las Llaves simbólicas de la Ciudad. Acto muy emotivo y recordado, por el itinerario donde pasaba la Virgen estar con colgaduras, engalanado con banderas y toda Sevilla tras Ella.

A la Virgen se le puso en el andén del Ayuntamiento un altar con el magnífico cuadro de la Inmaculada de Zurbarán, propiedad municipal, ante el que danzaron los Seises y llevaron el Santísimo Sacramento desde la Capilla de San Onofre (Capilla que una gran mayoría de Sevilla ni siquiera saben que existe).

Colocó las insignias a la Virgen el Cardenal Bueno Monreal, asistido por el alcalde, marqués de Contadero. Efeméride donde una vez más demostró la ciudad, que es la Tierra de María Santísima.

La imposición de la Medalla de Oro a la Virgen de los Reyes el 10 de Mayo de 1958.
Archivo Serrano.

La tranquilidad.


Muchos viajan para buscar la tranquilidad. Una tranquilidad que muchas veces la tenemos a la vuelta de la esquina y por estar tan cerca ni vamos a su encuentro. Una tranquilidad que yo como muchos la buscamos cada vez que podemos y está en Sevilla. Una tranquilidad que va acompañada de espiritualidad, amor y Esperanza, donde el sentir es mágico y las penas se hacen alegrías por ver a la Virgen más guapa del Mundo, la Macarena.

Desconozco el autor de la foto.

La Cerveza.


Lo que dicen de la cerveza que adelgaza no lo sé. Pues con las que yo me meto entre pecho y espalda debería de estar como el esqueleto de un dinosaurio, en los huesos. Y sin embargo barriguita tengo en fin, que seguiremos bebiendo este líquido de los Dioses por si acaso.

La Patrona de la Esperanza.


Curiosidades y anécdotas en Sevilla hay para hacer cinco o diez enciclopedias, como fue el testimonio de gratitud al Papa por la definición del Dogma Asuncionista, enviándole la ciudad un obsequio que era la reproducción del paso de la Virgen de los Reyes. Una magnífica obra realizada por el grandísimo orfebre Manuel Seco Velasco.

Cuando recibió el obsequio el Papa Pío XII, se confundió con la Macarena como es normal por la fama y gran devoción que la Virgen de San Gil traspasa, la Virgen más pura que entre todas las Vírgenes existe. Pero muy respetuosamente, los sevillanos lo corrigieron al Papa: "No Santo Padre. La Patrona de Sevilla es la Virgen de los Reyes". Faltándole de decir a su Santidad: " Y la Patrona de la Esperanza en el mundo, la Virgen Macarena".

Foto de Javi Jiménez.


Foto de Pedro Galiano.


Más que un monumento.

Muchas bellas ciudades presumen y a la vez se sienten orgullosas de sus monumentos, monumentos que al fin y al cabo se quedan en eso. Fíjense si Sevilla es grande, que con todos los monumentos que tiene de ninguno presume, sólo de Aquella que está en San Gil y se llama Macarena, que si para muchos es una imagen o monumento yo los corrijos y le digo que si. Pero viva entre nosotros, y que no hay en el mundo mayor monumento que rezar y querer a una Madre como la nuestra, la Esperanza Macarena .

Foto de F. Villapol.

Hablar contigo.


Hablar contigo mi Esperanza es calmarse y desahogarse como las olas del mar cuando en la orilla se duermen.

Hablar contigo mi Esperanza en estos tiempos tan difíciles en los que nadie escucha a nadie más me acerca a Tu Cas.

Hablar contigo mi Esperanza es hablarle a la verdad de tus ojos Macarenos, los que siempre miran fijamente y no como otros que se cierran para no ver las preocupaciones del mundo.

Hablar contigo mi Esperanza es como sentarme junto a mi Madre y contarle algún que otro problemilla de nada. Pero que siempre igual que Tu ahí está, Macarena ¿que Macareno no dice que tiene dos Madres?.

El 15 de Agosto de 1810 y la Virgen de los Reyes.


Aunque parezca mentira, lo que sucedió el 15 de agosto de 1810 sucedió. Y fue que no se celebró con la solemnidad que Sevilla está acostumbrada a la fiesta asuncionista y la procesión de la Virgen de los Reyes, todo por una  maldita fiesta política en la mañana tan hermosa del 15 de Agosto, que el Cabildo celebró con pompa  una función conmemorativa de la onomástica y del cumpleaños de Napoleón, tal como suena.

La Catedral dio un aparatoso homenaje al invasor, encontrándose en  lugar privilegiado el muy ratero del mariscal Soult sentado en la Capilla Mayor. Esto hizo que muchos devotos no acudieran a presenciar tan vomitiva estampa por no poder con tanto falserio e hipocresía, contándose que el canónigo (el cual estaba más  comprado que un niño con 50 sobre de estampitas de fútbol por el gobierno intruso) alabó en  el Sermón las "ventajas" del nuevo régimen, que para colmo de los colmos al día siguiente se llevó el Soult de los cojones unos cuadros de la Catedral, entre los que se encontraban tres de Murillo.

Una época lamentable en la que se perdieron muchísimas joyas, joyas que deberían de haber sido devuelta a España hace tiempo.

Virgen de los Reyes.


Mariscal Soult

Si gana el Sevilla.


Si gana el Sevilla le propongo desde mi persona al Ayuntamiento y a su Alcalde, que por favor le pongan aunque sea una placa por el partidazo que está haciendo y que ya es historia en un lugar destacado de la Capital .

El Sevilla.


El Sevilla no es de este mundo, es de Nervión y Nervión del Sevilla.

Tres consejos para ir a la playa.

El primer consejo es llegar muy temprano, no lo molestará nadie en sus baños, simplemente porque a esa hora o están haciendo la compra o la comida, por lo cual del carajo. Se bañará usted como un rey, y sin los molestones, que son los que hay sitio pero se le ponen en lo alto.

El segundo Consejo es muy sencillo, cuando usted vea la playa muy aglomerada no mire la hora, váyase a tomar una cerveza o unas cuantas a algún sitio fresquito, déjese por favor de ir a algún chiringuito que son saunas del calor y encima lo molestará hasta Pinocho, y eso que es de madera.

Y el tercer y último consejo, que sepa usted que la playa no es una fiesta de esas molesta, la playa es un lugar para descansar y relajarse de tensiones mirando al mar, no al vecino de al lado o al de atrás.

Por ejemplo, en esta playa no descansa ni el que inventó la CAMA.