La Inmaculada y Santa Clara de Remesal del Convento de Santa Inés.


Bellísimas imágenes de la Inmaculada y Santa Clara podemos ver en el antepresbiterio del retablo mayor del Convento de Santa Inés, obras del primer tercio del siglo XVII, y atribuidas a Juan de Remesal.

 En la  Inmaculada si nos fijamos bien vemos un rostro bastante aniñado y a la vez dulce, la cual forma pareja con la no menos bella Santa Clara también atribuida a Remesal, siendo ambos retablos del siglo XVII,  y encajando a la perfección en la magnífica y rica Iglesia del convento de Santa Inés.

Inmaculada y Santa Clara de Juan de Remesal.


Dos azulejos en el Real Monasterio de San Clemente.


Estos dos bellos azulejos se encuentra en las dos portadas que dan acceso al compás del Real Monasterio de San Clemente de Sevilla, siendo estas portadas de estilo manierista, las cuales fueron reformadas en su parte superior en el siglo XVIII.

Los dos azulejos de las portadas representan a San Fernando, que es el que podemos ver en el remate de la portada del compás en la calle Santa Clara del siglo XVIII, y San Clemente en el remate de la otra portada  del mismo siglo que el anterior en el compás de la calle Reposo. Todo un acierto al nombre de la calle por el sitio donde se encuentra.

Azulejo de San Fernando y San Clemente.


La Macarena y Sevilla.


Sevilla es toda suya, y Ella es de toda Sevilla: La Esperanza Macarena.

La primera Estación de Penitencia del Museo.


Fue en 1575, cuando por primera vez hizo su Estación de Penitencia la Hermandad de la Sagrada Expiración de Nuestro Señor Jesucristo, fundada en 1574 por los artesanos que pertenecían al gremio de plateros. Gran Cofradía, que salía en la tarde del Viernes Santo  ocupando un lugar destacado por su antigüedad, no siendo hasta 1923, cuando cambian el día de su salida a la tarde del Lunes Santo.

 Cofradía clásica, que posee dos  imágenes de las más bellas de la Semana Santa sevillana: El Cristo de la Expiración de Marcos Cabrera y la Virgen de las Aguas de Cristóbal Ramos.

La Procesión del Viernes Santos de Cabral Bejarano.


Bellísima pintura de la Cofradía de Montserrat dejó plasmada el pintor decimonónico Manuel Cabral Bejarano, en la que se encuentra el misterio de La Conversión del Buen Ladrón enfilando la calle Génova tras pasar por la plaza San Francisco.

Una de las pinturas más admiradas en este tema, de la que existen dos versiones: una en el Museo Nacional de La Habana y otra en los Reales Alcázares de Sevilla, estando la escena representada con muchísimo público y con un gran realismo. Teniendo la particularidad la pintura de La Habana, que el pintor retrato entre los asistentes a varios familiares y amigos suyos, dos grandísimas obras de arte, las cuales el destino  separó y que gracias a Dios tenemos la suerte de tener una en Sevilla.

Pintura de la Cofradía de Montserrat de Manuel Cabral Bejarano.

La Capilla de la Estrella.


Fue por acuerdo  del Cabildo del 10 de Febrero de 1973, cuando se decidió la construcción de un edificio propio para la Hermandad de la Estrella, siendo proyectado por Alfonso Gómez de la Lastra.

Por lo visto, el edificio iba a estar solo destinado a Casa de la Hermandad, que luego fue adaptado a Capilla por el arquitecto Antonio Delgado Roig, proyecto fechado en Febrero de 1975.

Se bendijo el nuevo templo el 10 de Abril de 1976. Es una pequeña Capilla con una fachada terminada en una espadaña, de una sola nave la cual está cubierta con bóvedas vaidas y decorada con adornos inspirados en el siglo XVIII, con apliques de azulejos y remates de cerámica, donde podemos ver en el retablo de Antonio Martín en el presbiterio a una de las mejores Dolorasas de Sevilla, la Estrella, y el Señor de las Penas en un retablo ejecutado también por Antonio. Destacando de dicha Capilla, las bellísimas Estaciones del Vía-Crucis del imaginero Navarro Arteaga.

Capilla de la Estrella.


Cuando la Virgen de la Europa sudo agua.


Esta bellísima imagen, la cual se encuentra en la Iglesia de San Martín, sudo agua el 25 de Agosto de 1708. Los vecinos al comprobar  que la Virgen  estaba sudando agua y estando humedecida, le enjugaron el sudor con lienzos que se quedaban empapados. Suceso, que corrió por toda Sevilla y que quedaron muchos sin saber porque era causado, si por la humedad del sitio o por un milagro.

Ocurrido el suceso del sudor de la Virgen de la Europa,  se llamó al escribano público y a varios artistas, como pintores y doradores, para qué estos examinarán a la imagen. Estos artistas creían que el suceso se trataba de un milagro. Pues era difícil que por el calor que hacía en el mes de Agosto, que fuera sucedido por la humedad, llegando también a ver a la Virgen un eclesiástico, que aplicó a la imagen unos cuantos lienzos que salían humedecidos y quien reconoció al instante que se trataba de un milagro.

Virgen de la Europa.

La razón de un capataz.


Como veremos, incidentes y problemas siempre hubo en el mundo de los costaleros y capataces, aunque muchos se crean que esto solo pasa hoy.

Fue en la Hermandad de las Aguas, cuando residía canómicamente en la Iglesia de San Jacinto, en la Semana Santa se 1752, que salió con el paso cedido de la Cofradía de las Tres Caídas de Triana, y que al ser este mayor que el que tenían, el capataz, llamado Clemente Gracia, reclamó a la Hermandad a través del Mayordomo el pago de 30 pesos por la diferencia de kilos. Considerando la Hermandad que no era como el capataz decía, solo le dio 50 reales, por lo que el capataz denunció a la Justicia y está decretó que un maestro aserrador visitara el almacén donde estaba los pasos guardados y emitiera un informe sobre  la denuncia, que tras diez años después la autoridad condenó a la Hermandad al pago a favor del capataz con cuatrocientos reales y las costas del juicio.

Como vemos, los incidentes y problemas igual que la lentitud de nuestra queridísima Justicia, siempre estuvieron integrados a las Cofradías como si se tratase de un hermano más.

La Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Primera Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima de la Encarnación.


Se fundó esta Cofradía en la Parroquia de San Vicente en 1572, por el Cardenal don Cristóbal de Rojas y Sandoval, aprobándose sus Reglas el 25 de Septiembre de 1574. Cofradía que se traslada en 1576 desde San Vicente al barrio de Colón (Húmeros).

La Cofradía del Dulce Nombre salía en la tarde del Jueves Santo, siempre intentando de que fuera la primera que hiciera la Estación por su título de Primera Sangre. Corporación que también se trasladó al Hospital de la Santa Cruz de Jerusalén, de donde pasó al Convento de San Pablo, la cual tuvo unas andas del gran imaginero  Pedro Roldán y que luego enriqueció Antonio Gijón con las figuras de los Evangelistas y Doctores de la Iglesia, sin saberse hoy nada de estas maravillosas  andas.

 Una cofradía, que por su decadencia igual que otras muchas quedó unida a la de la Quinta Angustia de Nuestra Señora del Convento Casa Grande del Carmen en 1851, hoy todo un ejemplo a seguir por como hacen su Estación de Penitencia por las calles de Sevilla.

El Gremio de Hosteleros en la Hermandad de Santa Marta.


Fue el Sindicato Provincial de Hosteleros los que el 13 de Julio de 1946, en sus reuniones periódicas acordaron agruparse bajo el patronazgo de Santa Marta, colocando dicha imagen en sus Escuelas Profesionales. Logrando dicho gremio que les fueran aprobadas las Reglas de la Hermandad por la Autoridad Eclesiástica, para darle culto público y tomar el lema de "Charitas Christi urget nos".

El Cardenal Segura fue quien aprobó las Reglas de la Hermandad de Santa Marta el 28 de Septiembre de 1949. Grandísima Hermandad que sale el Lunes Santo con el magnífico Misterio del Traslado del Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo al Sepulcro, una Hermandad que a pesar de no ser muy antigua se encuentra entre las más señeras  y serias  de toda la Semana Santa de Sevilla por el buen hacer de sus hermanos.

Foto de J.M.Serrano.