Nuestro Padre Jesús del Perdón en sus Tres Caídas y María Santísima de la Salud de los Enfermos de Manuel Hernández León.



Nuestro Padre Jesús del Perdón en sus Tres Caidas es obra del imaginero sevillano Manuel Hernández León, la cual realizó en 1985, siendo bendecida el 23 de Marzo de ese mismo año y restaurada por el mismo autor en el 2007.

El estilo de la imagen es neobarroco, realizada en madera de cedro, policromada y de talla completa para vestir. Una imagen que recoge el momento de la tercera caída y la que se asemeja mucho al Cristo de las Tres Caídas de Triana, sin tener absolutamente nada que ver por lo poco conseguido que nos parece estar realizado el de la Línea.


Y referente a María Santísima de la Salud de los Enfermos, titular de esta misma Hermandad de las Tres Caídas también es obra de Manuel Hernández León en 1987. 

La imagen de la Virgen es de candelero, de 1,70 mts. realizada en madera de cedro. De la que hay que decir, que está mucho más conseguida que el Cristo, pues en Ella se ve otra expresión en el rostro a la de su Hijo, la que nos convence algo más.

El imaginero Manuel Hernández León.


El imaginero Manuel 
Hernández León.


El imaginero Manuel Hernández León nació en Sevilla  el 15 de Abril del año 1938, quien empezó bastante joven su carrera artística en la Escuela de Artes y Oficios. Artista que como otros tantos viajó a Roma y Tierra Santa, para conocer grandes obras de arte de los maestros de la escultura como también de la pintura, no dedicándose a su profesión hasta 1975, cuando buenamente pudo y abrió su propio taller.

La obra de nuestro artista no ha llegado a cuajar como la de otros imagineros de su tiempo. Pues ya se sabe, que en la vida todo es difícil de conseguir, cuanto más en el mundo del arte, y en Andalucía mejor callarse. En fin, las imágenes de Hernández León para la capital muy complicada a veces de Sevilla  son dos Crucificados en 1980 y 1981 para la Hermandad de la Trinidad, y una Dolorosa de 1958 para la Hermandad del Domingo de Ramos de Jesús Despojado, todas sustituidas por no agradar al personal de entonces, los que en alguna ocasión se equivocaron también como también hoy muchos son los que se equivocan en tomar tan importantes decisiones.

De Hernández León solo podemos ver en la Semana Santa sevillana alguna que otra obra pequeña como en la Cruz Parroquial de la Cena, y otras más de escala pequeña y alguna restauración de una imagen.

Dicen que la obra cumbre suya es la que realizó para el pueblo sevillano de Paradas, el misterio del Traslado al Sepulcro de la Hermandad del Santo Entierro. Un misterio donde adaptó la Virgen que realizara en 1959 para la sevillana Hermandad de Jesús Despojado.

Como ven, ser artista no es nada fácil, y más cuando se es de verdad, no como muchos hoy, y ni siquiera son nombrados ni apenas reciben encargos, ¿tambien hay que tener enchufe en este oficio o caer en gracia?.

El antiguo cristo de la Salud de San Bernardo por la calle Ancha.


Magnífica foto antigua con el Cristo antiguo de la Salud de la clásica Hermandad del barrio de San Bernardo por la calle Ancha de su barrio torero, con un más que suficiente público al igual que hoy que siempre acompaña a su Hermandad del Miércoles Santo.


El Cristo va en el paso que en el año de 1925 hiciera José Gil, con dorado de Francisco Ruiz. Una foto del siglo pasado de finales de los años veinte. Pues antes de esta fecha salía a los pies del Crucificado la Magdalena, siendo esta portentosa imagen totalmente destrozada en los lamentables sucesos de la Guerra Civil, unos daños irreparable como también sufrieron otras imágenes de nuestra Semana Santa. Y al fondo si nos fijamos bien en la foto, veremos a su bendita madre, la Virgen del Refugio.

El curioso color de las zanahorias.



Todo tiene una explicación en la vida al igual que las miles de curiosas historias, como el color de la zanahoria. Un color que para nada fue el suyo, sólo fue una cabezonería de los holandeses a mediados del siglo XVI. Pues las zanahorias vienen consumiéndose desde el 3000 a. C, y para nada como hemos dicho fue el color naranja el primitivo, lo fue el color púrpura por fuera y el amarillo por dentro. ¿Curioso verdad?.

Serían los comerciantes árabes, los que más tarde extendieron la zanahoria por Asia, África y Arabia. Pero con otros colores como el púrpura, amarillo y hasta negras ( vamos que no había racismo alguno). Siendo en el siglo XVI, los holandeses los principales productores europeos de este rico manjar, una época en la que Guillermo I, de la Casa de Orange, sacó su estandarte con una bandera naranja representando a su casa, declarándose protector de los famosos Países Bajos y alzándose como nuevo soberano de un País que declaraba su independencia, palabra esta hoy tan en boca de unos cuantos gilipollas.

Fue en esta época que hemos citado de Guillermo I, cuando los holandeses decidieron de comercializar las zanahorias pero con el color de la Casa Real holandesa de Orange. Los que exportarían cuatro variedades, que son las que actualmente consumimos. Unos señores muy patrióticos estos holandeses y no como muchos españoles, que cuelgan en su balcón una bandera de Ingaterra y no de España, que es donde echan la mierda y dan por culo.

Productos que vinieron de América.



Como sabemos, de América vinieron grandes productos, como también desde Europa llegaron a América otros no menos importantes. Por ejemplo de América nos llegó la patata, la que quitaba tela de hambre al igual que hoy la sigue quitando, ¿que sería de hoy en muchas familia sin la patatas?.

Citaremos algunos productos que nos llegó de América y otros que de Europa llegaron a América. De América vino a Europa el Aguacate, maíz, Fríjoles, vainilla, pimienta, cacahuetes, cacao, añil, cocos, nísperos, tomate, piña, tabaco, calabaza y otros más que a buen seguro ustedes sabrán.

Y de Europa a América fueron los siguientes productos; café, ajos, avena, dátiles, lentejas, habas, melocotones, trigo, arroz, azúcar, coles, guisantes, garbanzos, naranjas, manzanas  peras, vid, cebolla y plátanos (sin premio que ya nos conocemos).

Ha superado.


Ha superado a Zapatero,  el peor Presidente  que hasta ahora tenía España y se llama Pedro Sánchez. Un hombre obsesionado con Franco por sus pocas cualidades para gobernar a un País que por día va hundiendo en las profundidades del ODIO.

Coronación.


Menos Coronación, y más Pasión.

Soñar.


De las cosas bellas de la vida y que hasta ahora no   han podido quitárnoslo es soñar. Soñar siempre por un nuevo día mejor que el anterior.

Un invento sin esperarlo sobre el té.



Como bien es sabido, el té es la bebida por excelencia inglesa. Pero nada tiene que ver las bolsitas donde van metido, que fue un invento sin esperarlo estadounidense. Unas bolsitas que para nada como veremos estaban pensada para tal fin.

Fue Thomas Sullivan en la primera década del siglo XX, comerciante de Nueva York, quien mandó a todos sus clientes muestras de té dentro de unas bolsitas de seda. Dicho comerciante nunca pudo imaginar que sus clientes al recibir dichas bolsitas no sacaran el té de ella y lo echarán tal como venía en la taza, antes lo hacían sacándolo de las latas. Así es como le salió un invento sin esperarlo para nada, gracias a esos cliente de Thomas Sullivan, los que echaban directamente las bolsitas con el té en el agua caliente, ya saben, muchas veces para inventar no se necesita mucho uno comer la cabeza.

Los clientes del estadounidense, tan contento con dicho inesperado invento todos les dieron las gracias. Pues era bastante más cómodo al igual que hoy preparar un té con esas cómodas bolsitas. Las que fueron sustituida por gasas, quitando las de seda. Hoy las actuales que vemos en cualquier supermercado son todas de papel especial preparado para esa infusión distinguida y a la vez hasta un poco cursi.

Los balleneros vascos.



Pues sí, tal como suena, los balleneros vascos, los que ya en la edad media capturaban grandes ballenas en el Golfo de Vizcaya utilizando pequeñas chalupas (embarcación pequeña). Colocando atalayas en las costas para cuando entrase en emigración por la zona las ballenas ser capturadas tras la voz de alarma, siendo el aceite ballenero un importante negocio en España como en Europa y el que servía para iluminar.

Fue pasado un tiempo Terranova donde se comenzó a organizar expediciones, al otro lado de Atlántico. Unos viajes que no duraban sólo unos días sino meses, que requerían aparte de un gran esfuerzo, una considerable cantidad de dinero. Hay que decir de los vascos, que no sabían que la sidra que llevaban les evitó algunas enfermedades como el escorbuto, siendo gracias a la rica sidra y la que contenía vitamina C como se salvaban del escorbuto. Un servidor también se hubiera salvado, sobre todo por la gran cantidad de sidra que hubiera tomado.

Y todo este trabajo como negocio terminó con las luchas internacionales de España, las que acabaron por requisar barcos y enfrentar a los balleneros valientes con naves inglesas. Casi a mediados del siglo XVI, hubo una expedición muy curiosa, donde los que financiaban a los marineros le aclararon que de vuelta de Terranova, pararán en Irlanda, y que preguntaran si el poderoso Carlos V estaba en guerra con los ingleses o con los franceses, si estaba con los ingleses pues debían de ir a Francia a vender, y si era al contrario pues a Inglaterra. Curiosa nuestra historia como también la valentía de nuestros amigos los vascos.