El San Ignacio de Loyola de la Iglesia de la Anunciación.



El San Ignacio de Loyola de la Iglesia de la Anunciación es sin fuda una de las imágenes más espectaculares de este Santo, obra realizada por Juan Martínez Montañés (1568-1649).

De la magistral imagen del Santo escribe Pacheco:"...la cabeza y las manos del que está vestido en su altar de la Casa Profesa que hizo de escultura en su beatificación Juan Martínez Montañés (pintado de mi mano) estoy persuadido que se aventaja a cuantas imágenes se han hecho de este glorioso santo, porque parece verdaderamente vivo. Hízolo el año 1610)." 

El Cristo del Perdón de la Iglesia de San Isidoro .


Foto Universidad de Sevilla.

Esta maravilla de imagen como es el Cristo del Perdón de la Iglesia de San Isidoro es obra de Francisco de Villegas en 1614. Crucificado, que antes ocupó el lugar que ocupaba la Virgen del Rocío de la Parroquia del Salvador.

Fue cedido dicho Crucificado al Seminario Metropolitano sólo por dos años hace tiempo, siendo el encargado de su restauración el conocido profesor Miñarro. Y como siempre suelo decir, ya querrían esta joya más de un capillita para sacarla en Semana Santa, el problema es que muchos ni la conocen por no estar en la nómina de los Crucificados que procesionan.

El creador de este Cristo, Francisco de Villegas fue escultor granadino, seguidor y ayudante de Martínez Montañés en su taller, el Dios de la Madera. Siendo esta obra una de las poquísimas que realizó para Sevilla, pues su producción fue casi toda para Cádiz y su provincia. Otra joya más de las tantas que gracias a Dios todavía conserva Sevilla.

Un San Eloy de Juan de Mesa en la Iglesia de Santa Cruz .



A Juan de Mesa se le conoce bastante en el mundo de las Cofradías como bien sabemos por las maravillosas imágenes que nos dejó. Pero no hay que olvidar que este gran artista al igual que otros también realizaron muchas imágenes de Santos de un grandísima calidad museística, lo que pasa es que al no procesionar en la Semana Santa son olvidadas por una gran mayoría de Sabios Capillitas.

San Eloy es el patrón de los orfebres, plateros y joyeros. Y esta más que interesantísima imagen del Santo la pueden ver en la Iglesia de Santa Cruz, la cual se encuentra en un retablo neoclásico del siglo XIX realizado por Miguel Albis.

Procede este Santo del Convento Casa Grande de San Francisco, donde los cofrades de su gremio poseían capilla propia. Dicha imagen está atribuida al imaginero del siglo XVII antes citado Juan de Mesa, quien no sólo tiene en Sevilla imágenes para procesionar en Semana Santa, también las tiene como esta y algunas veces hasta de una calidad superior.

La túnica de las Hermanas Antúnez del Nazareno de la O.



Maravillosa y una pieza de Museo tuvo el Nazareno de la O de Triana, como fue la soberbia túnica bordada por las Hermanas Antúnez en 1891 y proyectada por Manuel Jesús Beltrán Jiménez. Una pieza que desmontaron en una muy pero que muy desafortunada decisión en 1938.

Como hemos comentado, en 1938, el Cabildo de oficiales acordó que los bordados de la túnica fueran reutilizados  a una confección de sendas sayas y un manto negro para la Virgen. Labor que realizaron Guillermo Carrasquilla y su mujer Encarnación Perea, perdiéndose para siempre la tan magistral túnica.

No me dirán que antes no se hacían estas barbaridades y que todo se hacía bien. Aquí tenemos el ejemplo de que no es verdad, pues al igual que hoy y por desgracia siempre en nuestras hermandades hubo cofrades que le gustaban más un cambio que a un tonto un lápiz. Como suelo decir, hay piezas de arte que son intocables. Pero intocables, y esta es una.

Las redes sociales.


Las redes sociales son el reflejo de nuestra sociedad. Hipocresía, falserío y muchos hijos de puta.

La Virgen de las Aguas en las Misiones de 1965.



Nítida y bellísima foto donde vemos a la maravillosa Virgen de las Aguas de la señera Hermandad del Museo, la que va en unas andas y no en su palio por las las Misiones Generales del año 1965.

La Virgen fue llevada en un traslado al cercano Colegio de San Laureano. Va la portentosa imagen de Cristóbal Ramos por la calle de Alfonso XIII , nombre que vemos en la pared del ya desaparecido cine del mismo nombre. Una foto, que al menos  a mí, me da la sensación de ser mucho más antigua.

Nuestro Padre Jesús del Perdón en sus Tres Caídas y María Santísima de la Salud de los Enfermos de Manuel Hernández León.



Nuestro Padre Jesús del Perdón en sus Tres Caidas es obra del imaginero sevillano Manuel Hernández León, la cual realizó en 1985, siendo bendecida el 23 de Marzo de ese mismo año y restaurada por el mismo autor en el 2007.

El estilo de la imagen es neobarroco, realizada en madera de cedro, policromada y de talla completa para vestir. Una imagen que recoge el momento de la tercera caída y la que se asemeja mucho al Cristo de las Tres Caídas de Triana, sin tener absolutamente nada que ver por lo poco conseguido que nos parece estar realizado el de la Línea.


Y referente a María Santísima de la Salud de los Enfermos, titular de esta misma Hermandad de las Tres Caídas también es obra de Manuel Hernández León en 1987. 

La imagen de la Virgen es de candelero, de 1,70 mts. realizada en madera de cedro. De la que hay que decir, que está mucho más conseguida que el Cristo, pues en Ella se ve otra expresión en el rostro a la de su Hijo, la que nos convence algo más.

El imaginero Manuel Hernández León.


El imaginero Manuel 
Hernández León.


El imaginero Manuel Hernández León nació en Sevilla  el 15 de Abril del año 1938, quien empezó bastante joven su carrera artística en la Escuela de Artes y Oficios. Artista que como otros tantos viajó a Roma y Tierra Santa, para conocer grandes obras de arte de los maestros de la escultura como también de la pintura, no dedicándose a su profesión hasta 1975, cuando buenamente pudo y abrió su propio taller.

La obra de nuestro artista no ha llegado a cuajar como la de otros imagineros de su tiempo. Pues ya se sabe, que en la vida todo es difícil de conseguir, cuanto más en el mundo del arte, y en Andalucía mejor callarse. En fin, las imágenes de Hernández León para la capital muy complicada a veces de Sevilla  son dos Crucificados en 1980 y 1981 para la Hermandad de la Trinidad, y una Dolorosa de 1958 para la Hermandad del Domingo de Ramos de Jesús Despojado, todas sustituidas por no agradar al personal de entonces, los que en alguna ocasión se equivocaron también como también hoy muchos son los que se equivocan en tomar tan importantes decisiones.

De Hernández León solo podemos ver en la Semana Santa sevillana alguna que otra obra pequeña como en la Cruz Parroquial de la Cena, y otras más de escala pequeña y alguna restauración de una imagen.

Dicen que la obra cumbre suya es la que realizó para el pueblo sevillano de Paradas, el misterio del Traslado al Sepulcro de la Hermandad del Santo Entierro. Un misterio donde adaptó la Virgen que realizara en 1959 para la sevillana Hermandad de Jesús Despojado.

Como ven, ser artista no es nada fácil, y más cuando se es de verdad, no como muchos hoy, y ni siquiera son nombrados ni apenas reciben encargos, ¿tambien hay que tener enchufe en este oficio o caer en gracia?.

El antiguo cristo de la Salud de San Bernardo por la calle Ancha.


Magnífica foto antigua con el Cristo antiguo de la Salud de la clásica Hermandad del barrio de San Bernardo por la calle Ancha de su barrio torero, con un más que suficiente público al igual que hoy que siempre acompaña a su Hermandad del Miércoles Santo.


El Cristo va en el paso que en el año de 1925 hiciera José Gil, con dorado de Francisco Ruiz. Una foto del siglo pasado de finales de los años veinte. Pues antes de esta fecha salía a los pies del Crucificado la Magdalena, siendo esta portentosa imagen totalmente destrozada en los lamentables sucesos de la Guerra Civil, unos daños irreparable como también sufrieron otras imágenes de nuestra Semana Santa. Y al fondo si nos fijamos bien en la foto, veremos a su bendita madre, la Virgen del Refugio.

El curioso color de las zanahorias.



Todo tiene una explicación en la vida al igual que las miles de curiosas historias, como el color de la zanahoria. Un color que para nada fue el suyo, sólo fue una cabezonería de los holandeses a mediados del siglo XVI. Pues las zanahorias vienen consumiéndose desde el 3000 a. C, y para nada como hemos dicho fue el color naranja el primitivo, lo fue el color púrpura por fuera y el amarillo por dentro. ¿Curioso verdad?.

Serían los comerciantes árabes, los que más tarde extendieron la zanahoria por Asia, África y Arabia. Pero con otros colores como el púrpura, amarillo y hasta negras ( vamos que no había racismo alguno). Siendo en el siglo XVI, los holandeses los principales productores europeos de este rico manjar, una época en la que Guillermo I, de la Casa de Orange, sacó su estandarte con una bandera naranja representando a su casa, declarándose protector de los famosos Países Bajos y alzándose como nuevo soberano de un País que declaraba su independencia, palabra esta hoy tan en boca de unos cuantos gilipollas.

Fue en esta época que hemos citado de Guillermo I, cuando los holandeses decidieron de comercializar las zanahorias pero con el color de la Casa Real holandesa de Orange. Los que exportarían cuatro variedades, que son las que actualmente consumimos. Unos señores muy patrióticos estos holandeses y no como muchos españoles, que cuelgan en su balcón una bandera de Ingaterra y no de España, que es donde echan la mierda y dan por culo.