El Premio Nobel de la Paz.



Fue Alfred Nobel quien en su legado dejó estipulado como repartir su gran fortuna, en la que pedía en una de las cinco partes que se dividiera para entregar los premios con su nombre y que fueran para la persona que haya hecho el mejor desempeño por la fraternidad entre las naciones, la abolición o la reducción de los ejércitos para desarrollo y promoción de los congresos de paz.

Hay que decir, que desde 1901, año en el que se entregó por primera vez, también ha habido algunos años que no fue entregado el premio a nadie. De dicho premio fue Malala la ganadora más joven en hacerse con él a la edad tan solo de 17años, como también sería rechazado dos veces, la primera por Le Duc Tho, político vietnamita y la segunda por Henry Kissinger.

Y antes de terminar, recordar que hasta 1974 el Premio Nobel  se podía entregar a título póstumo. Este premio se nominó hasta cinco veces para Gandhi, quien murió en 1948 sin recibirlo, aunque parezca mentira.

El hombre que vendió la Torre Eiffel .


Tuvo Victor Lustig una vida bastante agitada, casi de película podríamos decir, quien nació en 1890 en lo que era entonces el Imperio Austrohúngaro. Un personaje que fue buscado por muchísimos policías  de varios países.

Fue  Victor Lustig un gran estafador, tanto que hasta estafó al mismísimo y temido Al Capone. Pero si tuviéramos de todas las estafas quedarnos con una nos quedaríamos con la de la Torre Eiffel, que él mismo vendió.

Como sabemos, la Torre Eiffel había sido construida para la Exposición de París de 1889, y la que pasado unos años no se ponían de acuerdo sobre su destino. Es en ese tiempo, cuando el pícaro estafador de Lustig acompañó a unos señores de negocio haciéndose pasar por un funcionario francés para vendérsela como una gigantesca colunma de chatarra, inventándose más de una mentira para despistar a algunos de los señores que tenían alguna duda. Tan estafador fue, que en 1936 escribió una lista de las normas que debe seguir cualquiera que desee convertirse en estafador. Como verán, nuestro personaje no tenía ni un pelo de tonto. 

Hoy nuestros políticos han superado a Victor Lustig en el arte de estafar.

Pistola.


No es lo mismo llevar una pistola para protegerte, que que llevar la pistola sicológica, esta es la que verdaderamente hace mas daño.

Democracia.


La democracia es un invento de cuatro golfos. La RAE la debería de quitar, y que la empleen esos que van de progres y entre ellos se lo crean.

ENCHUFES.


Con razón cuesta tanto trabajo buscar hoy a un electricista. Están todos poniéndo ENCHUFES en la Junta.

Periodistas.


Casi todo por no decir el todo de lo que sucede para mal en nuestro país es culpa de lo mentecatos periodistas. Estos sin una noticia sin sangre, catastrófica o de algún interés en particular con el golfo ejecutivo y amo a la vez de ellos solo informan para hacer daño, incluso yo diría también para revolucionar a las masas.

La vida en España.


La vida en España ha vuelto a la del siglo XVII, un siglo de picaresca pero sin tanto Mamón suelto.

Sin darnos cuenta.


Sin darnos cuenta y por culpa de políticos cochambrosos estamos haciendo una Guerra Civil.

Quinario de las Siete Palabras en 1909.



Foto donde podemos ver el maravilloso Quinario de la Hermandad de las Siete Palabras en 1909, donde se aprecia el gran dosel tallado por Manuel Gutiérrez-Reyes Cano del siglo XIX.

Se encuentran las cartelas del paso que procesionó hasta 1881 en las gradas del altar. De estas cartelas hoy solo se conservan dos, mientras que del gran dosel nada sabemos, siendo lo más seguro venfido a alguna Cofradía. Una vez más nos damos cuenta a través de este gran legado de fotografías, que no solo hoy se monta un gran altar en honor a nuestras imágenes.

La Macarena en 1918 en San Juan de la Palma.



Maravillosa foto como todas las antiguas que nos transporta a un pasado que se fue como es esta que vemos.

En la foto la Virgen de la Esperanza Macarena por la mañana de vuelta hacia su templo entonces de San Gil, en su paso de palio parado en la Iglesia de San Juan de la Palma. Saludando a la señera Hermandad de la Amargura en 1918, la que posee una de las grandes Dolorosas no sólo de Sevilla, sino de Andalucía, la Virgen de la Amargura.