Las exposiciones de cuadros últimamente en Jerez son para imbeciles. Parece que lo miedoso y cuatro pinceladas mal dada es lo que a algunos que van de entendidos le gustan.
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Estúpidos.
El nivel de muchos es de estúpido total, sin más. Así no podemos prosperar nunca en esta nación donde a estos se les da hasta un puesto de trabajo importate.
El Cristo del Buen Fin de la Parroquia de Consolación de El Pedroso.
El maravilloso Cristo del Buen Fin se encuentra en la Parroquia de Nuestra Señora de la Consolación, El Pedroso. Un Cristo muerto de tamaño natural y de composición T, con los brazos en horizontal, mostrándonos una anatomía estilizada y un magnífico paño de pureza de artificiosos pliegues.
Cristo de El Pedroso.
Es el estilo de este Crucificado por su estética, tardogótico, el cual podemos poner en la línea de la producción del afamado escultor Pedro Millán, quien estuvo activo en Sevilla en los años finales del siglo XV y los primeros del XVI.
Cristo de la Viga de Jerez.
Particularmente le veo un gran parecido a este Crucificado con el Cristo de la Viga de Jerez, aunque este último hay que decir que es más antiguo que el de El Pedroso. Pero lo que es la cabeza se asemeja bastante.
La Inmaculada de Zurbarán de la Parroquia de San Juan Bautista de Marchena.
Es la Sacristía de la Parroquia de San Juan Bautista de Marchena todo un auténtico Museo digno de ver, en la que se encuentra nada más y nada menos nueve lienzos del grandísimo pintor Zurbarán: Un Crucificado, San Pedro, San Juan Bautista, San Pablo, Santiago el Mayor, San Juan Evangelista, San Bartolomé, San Andrés y una bellísima Inmaculada, todos fechados entre 1635 y 1637.
Se representa a la Inmaculada con la luna bajo sus pies con las puntas hacia abajo, tal como señalaba Francisco Pacheco en su Tratado de la Pintura. Está vestida con túnica de color rojo, y deja ver en sus mangas como en el cuello una camisa blanca, cubierta por un manto azul salpicado de estrellas doradas. Hay que decir, que estos colores eran en principio los utilizados en las vestiduras de la Inmaculada hasta que se cambian por el blanco y azul celeste, por aparecerse así la Virgen a Santa Beatriz de Silva.
De este soberbio cuadro destacan muchos detalles, como el pelo de la Virgen, la serenidad, si mirada hacia abajo o la cabeza del angelito que tiene la Virgen en su cuello como si fuese un broche, sin olvidarnos de los sublimes pliegues de la túnica, algo que Zurbarán hizo como ningún otro pintor.
La Casa del Conde de Ibarra de Aníbal González de Sevilla.
Este bellísimo edificio fue construido entre 1912 y 1913, época donde el estilo neomudéjar fue el elegido en la ciudad. Esta obra la realizó el afamado arquitecto Aníbal González, quién dejó a Sevilla verdaderas maravillas.
De este edificio podemos destacar la solución de su esquina, donde dobla con total simetría las ventanas, un recurso que ya fue utilizado siglos antes en muchísimos palacios castellanos, sin ser nada usual en la arquitectura sevillana.
Baile de Campesinos sorianos de Valeriano Domínguez Bécquer.
Bellísimo óleo sobre lienzo de 65X101cm. de Valeriano Domínguez Bécquer, titulado: Campesinos sorianos bailando. Un cuadro de estilo costumbrista.
Se dedicó de lleno Valeriano a la pintura de costumbres, como aquellas que recoge el folklore de las provincias del interior, con sus trajes, sus fiestas populares y su gastronomía. Este cuadro que vemos en la foto fue donado por el artista al recibir una pensión estatal con la cual mantenerse, puesto que estaba enfermo.
Como ven, morir en España casi en la miseria siendo artista no es nuevo hoy, siempre fue igual. Lamentable más aún hoy en pleno siglo XXI, que sigue entre artistas y no artistas.
Nuestro Padre Jesús de los Afligidos y Nuestra Señora de los Desconsuelos de Cádiz.
Las imágenes de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos y de Nuestra Señora de los Desconsuelos pertenecen a la señera Cofradía gaditana conocida de los afligidos, la que tiene su sede canónica en el templo parroquial de San Lorenzo. Jesús es representado en el camino del Calvario con la cruz a cuesta, acompañado en su paso procesional por las imágenes de la Virgen, San Juan Evangelista, la Magdalena, la Santa Mujer Verónica y el Cirineo, procesionando la tarde del Jueves Santo.
El curioso origen de esta Cofradía reside en una antigua pintura, la que aún conserva en la Iglesia de San Lorenzo representando el encuentro de Cristo y su madre en la Calle de la Amargura, siendo bastante frecuente esto en las ciudades italianas de Nápoles y Génova. Hay que decir, que esta pintura llego hasta procesional por las calles al estilo de otras en capitales italianas.
Dichas imágenes portentosa fueros encargada por don Francisco Mendoza en Sanlúcar de Barrameda al celebre escultor flamenco don Pedro Reling, quien residía en la calle Santo Domingo y realizó en 1726.
La imagen de Jesús es una talla de 1,75 cms, de altura con los brazos articulados que le permiten variar de posición. El rostro, manos y pies lo lleva encarnados y el resto del cuerpo anatomizado y pintado, una imagen realizada con dos tipos de madera; cedro y pino. Y la Virgen, la representa el artista como a una mujer madura llena de dolor con la mirada hacia arriba, la cual mide 1,73 cms, de altura y tiene su cabeza realizada en cedro con los ojos y lágrimas de cristal. Toda una auténtica obra de arte estas dos imágenes, dignas de ser contemplada cualquier día del año.
Nuestro Padre Jesús de los Afligidos y Nuestra Señora de los Desconsuelos de Cádiz.
Las imágenes de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos y de Nuestra Señora de los Desconsuelos pertenecen a la señera Cofradía gaditana conocida de los afligidos, la que tiene su sede canónica en el templo parroquial de San Lorenzo. Jesús es representado en el camino del Calvario con la cruz a cuesta, acompañado en su paso procesional por las imágenes de la Virgen, San Juan Evangelista, la Magdalena, la Santa Mujer Verónica y el Cirineo, procesionando la tarde del Jueves Santo.
El curioso origen de esta Cofradía reside en una antigua pintura, la que aún conserva en la Iglesia de San Lorenzo representando el encuentro de Cristo y su madre en la Calle de la Amargura, siendo bastante frecuente esto en las ciudades italianas de Nápoles y Génova. Hay que decir, que esta pintura llego hasta procesional por las calles al estilo de otras en capitales italianas.
Dichas imágenes portentosa fueros encargada por don Francisco Mendoza en Sanlúcar de Barrameda al celebre escultor flamenco don Pedro Reling, quien residía en la calle Santo Domingo y realizó en 1726.
La imagen de Jesús es una talla de 1,75 cms, de altura con los brazos articulados que le permiten variar de posición. El rostro, manos y pies lo lleva encarnados y el resto del cuerpo anatomizado y pintado, una imagen realizada con dos tipos de madera; cedro y pino. Y la Virgen, la representa el artista como a una mujer madura llena de dolor con la mirada hacia arriba, la cual mide 1,73 cms, de altura y tiene su cabeza realizada en cedro con los ojos y lágrimas de cristal. Toda una auténtica obra de arte estas dos imágenes, dignas de ser contemplada cualquier día del año.
La pandemia.
La pandemia nos ha demostrado una de tantas veces que la cultura en España importa un Carajo.
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