jueves, 31 de julio de 2014

Que bonito es aportar cuando el dinero no es de uno.


Que bonito es aportar cuando el dinero no es de uno. 

Que bonito rehabilitar una Iglesia que dicen que se cae cuando en el pueblo de Jerez y mal llamado ciudad los  que se caen son sus habitantes de hambre, miseria, impotencia, ansiedad y locura por no saber como salir hacia a la luz, una luz más bien siniestra como si de una película de terror se tratara, la que se ha hecho realidad y no ficción en este pueblo. Un pueblo que su Ayuntamiento ha metido a dedo a unos y a otros y siguen metiendo porque le toca, como en el Juego de la Oca, pero fastidiando a un monto de buenas personas que han tenido que emigrar como aves a otro sitio, pero en este caso mejor, sin saber cuando volverán, sin saber si en un futuro tendrán que tirar de la familia para llevársela fuera, porque volver a este pueblo es como si todo se hubiera parado en el tiempo, en un tiempo de caciques y el que no lo es juega a ello, sin ningún futuro a la vista, sin empresas que medio se porten bien, sin alcaldes que se preocupen un carajo de la ciudadanía y con un montón de tontos de capirote que por mediación de las cofradías lo han enchufado en un Ayuntamiento el cual todos pagamos,¿como estos capillitas van hablar?, si son ellos los que tendrían que estar fuera y no esas criaturas que han marchado a un nuevo mundo en busca de que alguien los rehabilite en vez de a una Iglesia.

Seguro que Jesucristo se interesaría antes por su pueblo que en algo que se va a rehabilitar por pura política. Pero esto es lo que hay, no hay nada más.


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