Curiosidades sevillanas. La Procesión de Adonis.


Fue costumbre en Sevilla de sacar una procesión a Adonis y Venus, llegar al río Betis, hoy Guadalquivir y arrojar a las aguas cestos de laureles, rosas y anémonas (entonces todavía no existía la Campana ni  su famosa entrada de las Cofradías luciéndose como si de la Pasarela Cibeles se tratase).

También fue conocida esta fiesta en honor a Adonis cómo las Adonias, que se celebraban en varias ciudades con diferentes ritos pero casi todas parecidas: pasando el luto por la muerte del Dios y su descenso a los infiernos y a la alegría por su resurrección.

Desembocaba el río Adonis en Biblos, y cuando se volvían sus aguas rojas por las arenas del Líbano eran tenidas por la sangre de Dios. Fenómeno que cuando ocurría, las mujeres se daban golpes de pecho y exclamaban: " Ha muerto Adonis; llorémosle".

Meter.


Nunca fue lo mismo el meter que el sacar, algo igual pasa en el Sexo como en el Banco.

Lotería.


No nos gusta el décimo de la Lotería de la Navidad, nos gusta el trincar el premio si es que nos cae. Por lo menos a mi.

Un poco de historia sobre la Hermandad de la Quinta Angustia.


La clásica y maravillosa Cofradía de la Quinta Angustia tiene sus orígenes en la fusión de otras dos Cofradías: la del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo y Quinta Angustia de María Santísima y  la del Dulce Nombre de Jesús, uniéndose en una sola en 1851 por problemas que tenían para seguir por estar solas.

La Cofradía del Descendimiento es de principios del siglo XVI, aprobándose su primera Regla en 1540 en la Iglesia del convento carmelita Casa Grande del Carmen donde residía. En este convento residió varios siglos teniendo Capilla propia y manteniendo una buena relación (cosa rara) con la comunidad de frailes, sacando dos pasos: el primero uno alegórico, qué aparecía un Sol eclipsado y en el segundo el Descendimiento, cuyo frailes carmelitas acompañaban en su procesión a la Cofradía.

Esta  cayó en decadencia en el reinado de Carlos III, llegando casi a la extinción hasta que fue levantada o restaurada por hermanos devotos en 1805, viéndose obligada a cambiar de sede con la ocupación francesa. La Cofradía recibió el título de Real en  1818, al ingresar en ella el rey Fernando VII, que acepto ser Hermano Mayor y quedó  agregada a la Real de Luz y Vela de la Capilla del Palacio Real de Madrid.

La otra Cofradía del Dulce Nombre de Jesús fue fundada por el Arzobispo de Sevilla, Cristóbal de Rojas y Sandoval con el nombre de Dulcísimo y Santísimo Nombre de Jesús y Primera Sangre de Nuestro Señor Jesucristo en la Iglesia parroquial de San Vicente con su Reglas aprobadas en 1574. Cofradía, que con otras de la provincia fueron creadas a instancias del Arzobispo que fomentó la creación de Cofradías con dicha advocación, cuyo fin deberían de ser combatir la costumbre de blasfemar, votar y jurar (hoy esto reina en nuestras Cofradías tela por cofrades que van a servirse de estas), una costumbre que no sorprende hoy casi a nadie.

 En 1582, la Cofradía ya poseía una maravillosa imagen del Niño Jesús, obra de Jerónimo Hernández, al que le encargaron también la portentosa imagen del Resucitado, corporación que paso de San Vicente a una Capilla propia en el barrio de los Humeros y de este al Hospital de la Santa Cruz de Jerusalén, pasando en 1587 al convento dominico de San Pablo, época en la que se hizo hermano el gran escultor Martínez Montañés y su esposa de la Cofradía, a la cual regalo una Dolorosa que realizó para la Hermandad de Pasión. Pero al no ponerse de acuerdo en el precio la donó a la del Dulce Nombre diciendo que un Niño de tan aventajado escultor necesitaba una Madre igual.

La niñatización.


La niñatización, chulerío y modas muy amariconadas están llevando a nuestras Hermandades a un pozo sin salida del cual lo van a tener difícil de salir.

Curiosidades sevillanas. Las cadenas de la Catedral.


Como siempre suelo decir, muchos conocerán esta historia y otros no, lo que si digo de antemano, que las cadenas que rodean a la Catedral sevillana no están para columpiarse ni hacer el vándalo con ellas. Dicho esto, las cadenas tenían como finalidad de señalar los límites donde comenzaba la jurisdicción eclesiástica y terminaba la jurisdicción civil, existiendo en la ciudad en el siglo XVI diferentes órganos de justicia, por lo que era común que estos tuvieran pleitos entre sí, por esto era necesario imponer los límites entre unos y otros, para no confundir el tocino con la velocidad, siendo curioso que uno tenía opción de pedir derecho o asilo para evitar ser arrestado siempre que se encontrara dentro de la jurisdicción de la Iglesia, por ejemplo, dentro de las cadenas.

También se cuenta y no debemos de olvidarnos, que los mercaderes de la ciudad solían usar las gradas de la Catedral para vender sus mercancías, y en los días de lluvia solían acceder dentro de esta con los carros. Ocasionando bastantes quejas al Arzobispado, que solicitó a Felipe II la construcción e un edificio para su uso, que luego sería el Archivo de Indias.

Como vemos, también las cadenas impedían la entrada de los carros con mercancías.

Curiosidades sevillanas . La Papelería Ferrer.


Se encuentra en la famosa calle Sierpes de Sevilla la conocida Papelería Ferrer, la más antigua de España y la tercera de Europa fundada en 1856. Papelería que por su historia ya se puede considerar todo un monumento a la historia o cultura de Sevilla.

Los fundadores de este bonito negocio fueron procedente de Barcelona, José Ferrer y Poch y Josefa Vidal y Fragoso. Dicha papelería la iban a poner en América. Pero cuando llegaron a Sevilla el barco acabó de zarpar, por lo que tuvieron que esperar un tiempo y decidieron para subsistir alquilar un local en Sevilla (hoy sería impensable por como están de precios) y empezar con el negocio, el que le fue de maravilla.

Y como curiosidad comentar, que la Papelería Ferrer ha tenido como clientela famosa al gran pintor Gonzalo Bilbao, que en 1887, compró en esta el lienzo de su magnífico cuadro Las Cigarreras, el escultor Antonio Susillo y otros artistas como escritores de gran prestigio.

Es triste.


Es triste encontrarse por la Feria del Libro siempre a los mismos, ¿que le pasa a los sabios, que todo lo saben?

Si en la Feria del Libro.


Si en la Feria del Libro vendieran más revistas del mojón como muchísimas que no voy a nombrar, seguro que más de uno como una la comprarían sin racanear como en grandes obras de la literatura.

Curiosidades sevillanas. Un teatro desconocido.


Tal como suena, y no se me encaren los que ya lo conocen que sé que son muchos como también los que no lo conocen. El teatro al que nos referimos se encuentra en el interior de la Plaza de España en la zona de Capitanía General, una joya de Aníbal González la cual cuenta con una capacidad de unas 650 personas.

Tiene el teatro toda una maravilla como es la impresionante magistral vidriera que fue realizada por una empresa norteamericana de la época. Vidriera  que en su centro tiene el escudo de Felipe V circunlando por los cuatro reinos históricos de ESPAÑA y con mayúscula: Castilla, León, Navarra y Aragón.

Como ven, Sevilla guarda sus tesoros ocultos en cualquier sitio, no dejando de sorprender tanto a visitantes como a propios curiosos.