El techo de palio de la Virgen de los Dolores y Misericordia.



Toda una  joya el techo del palio de la Virgen de los de los Dolores y Misericordia de la Hermandad de Jesús Despojado, obra que fue realizada por las Hermanas Antúnez en 1886 para la señera Hermandad de la Carretería.

Este techo paso a la Cofradía del Domingo de Ramos como por arte de magia. Un techo que fue restaurado no hace mucho por el conocido artista Grande de León.

Ser educado.


Ser hoy educado, es sinónimo de tonto. Todo se va a la mierda en esta sociedad, y muy rapido.

Azulejo de la Inmaculada del Altozano de Triana.



Precioso azulejo de la Inmaculada Concepción nos encontramos situado en la Plaza del Altozano de Triana, junto a una de las entradas del popular Mercado.

Dicho azulejo es de Cerámica González, una gran copia del magistral cuadro de la Inmaculada de los Venerables, de Bartolomé Esteban Murillo, el cual se conserva hoy en el Museo del Prado.

Bandera.


Pobre aquel, que no respeta a su Bandera porque la confunde con su imbecilidad.

La Inmaculada de Cayetano de Acosta del Palacio Arzobispal.


 

De las muchísimas Inmaculadas que atesora Sevilla, me atrevería a decir, que una de las más Bellas y a la vez muy desconocida es la Inmaculada Concepción del estilo más puro barroco que se encuentra en el Palacio Arzobispal de Sevilla. Imagen que realizó el portugués Cayetano de Acosta en el siglo XVIII.
Se representa a la imagen de la inmaculada totalmente llena de detalles, esos que hacen a uno pararse y reflexionar sin intentar mirar el reloj. Porta esta portentosa imagen una paloma entre sus manos arrodillada sobre el mundo, el que por día va a peor y no a mejor, como también está representado el mal vencido en una serpiente, y Adán y Eva tentados en el Paraíso. Destacando del conjunto su espectacular policromía de pintor sevillano Juan de Espinal. Una obra que fue realizada para la Hermandad Sacramental del Sagrario y que posteriormente vendió al Palacio Arzobispal. 
Sobresale del conjunto los Ángeles y querubines que acompañan a la espectacular Inmaculada. Una auténtica joya digna como suelo repetir de cualquier Museo, pero al tenerla tan cerca de nosotros suele pasar que pasemos de estas maravillas que todavía hoy sigue teniendo esa Sevilla Eterna.

La Inmaculada de la Iglesia de la Anunciación de Sevilla.



Se encuentra esta bella Inmaculada en un retablo del crucero de la Epístola de la Iglesia de la Anunciación, retablo que atesora imágenes de gran valía del escultor Juan Bautista Vázquez el Mozo.

El retablo de la Inmaculada Concepción  consta de un gran arco que encierra un segundo retablo de estilo renacentista realizado por Juan Bautista Vázquez entre 1580 y 1584. Encontrándose en el centro de toda la bellísima composición la Inmaculada, obra atribuida a Juan Martínez Montañés o a la escuela del mismo, el Dios de la Madera.

La Inmaculada Niña de Murillo del Museo de Bellas Artes de Sevilla .



Esta magnífica y bellísima Inmaculada Niña es obra del genial pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo, la que data de 1668-1669 y fue encargada para el Convento de Capuchinos de Sevilla. Toda una joya que aún podemos admirar del pintor de las Inmaculadas.

La Inmaculada Niña está inspirada en una joven doncella, la que se representa en el centro del lienzo con la media luna a los pies, el cuerpo girado, el manto rodeando sus extremos, las manos cruzadas sobre el corazón y la cabeza suavemente girada hacia la izquierda.

Toda la imagen de la Virgen se apoya sobre una nube con Ángeles, portando algunos los símbolos de las Letanías que aluden a lo terrenal: rosas, palmas, espejo y azucenas. Mientras que en el extremo superior derecho vemos a otro grupo de Angelitos revoloteando y a la izquierda cabezas de Angelitos.

La Sagrada Cena de Alonso Vázquez del Museo de Bellas Artes de Sevilla .



La gran pintura de 318 cm de alto y ancho de 402 cm,. la podemos ver en el maravilloso Museo sevillano de Bellas Artes, obra realizada hacia 1588 por el pintor y escultor Alonso Vázquez.

De Vázquez se tiene noticia en Sevilla desde 1588, marchándose a México en 1603, donde ejerció su arte hasta su muerte en 1608. Tiene este cuadro la importancia de ser su primera obra conocida, y la que atesora el Museo sevillano, la cual fue realizada para el refectorio de la Cartuja de Santa María de las Cuevas de Sevilla en 1588.

Está basada la obra en su composición de varios grabados, donde podemos apreciar alimentos y cacharros. Destacando de la misma todos sus personajes por los rasgos y movimientos. Una vez más desde aquí, recomendamos la visita al Museo sevillano, del que por desgracia hablan muchos y ni siquiera lo conocen.

El Calvario de Lucas Cranach del Museo de Bellas Artes de Sevilla .


Este curioso y a la vez magistral cuadro se encuentra en el todavía muy desconocido Museo de Bellas Artes de Sevilla, titulado el Calvario de Lucas Cranach El Viejo y firmado en 1538. Donde vemos la figura de Cristo crucificado entre los dos ladrones, mientras que en la parte inferior esta el centurión a caballo vestido a la moda de los caballeros germánicos de la época, algo usual en los pintores de aquella época que pintaban a los personajes con las vestimentas de moda.

Tiene la curiosidad este cuadro de tener dos frases escritas en alemán; La de la parte superior es la que pronunció Jesús a la hora de su muerte: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu"; y en la parte inferior la que dijo el centurión:"Verdaderamente este hombre era el hijo de Dios".

Nacional Lucas Cranach El Viejo en 1472 en la región de Frnken, y fue hijo de un pintor, quien fue nombrado pintor de Corte del Príncipe de Sajonia Federico el Sabio, el que le concedió un escudo familiar. Falleció Cranach a la avanzada edad de 81 años en 1553.

Meódromo.


Si nos ponemos a comparar y hacer estadísticas de quien lleva mas hermanos en una procesión hoy ganan las colas que se forman en el meódromo de un bar.