Aunque parezca mentira.


Aunque parezca mentira como la canción, en algunas hermandades se sigue dando más protagonismo a la Banda de Música que a la imagen Titular. Aunque parezca mentira ...

El escultor Francisco de Ocampo.


Nació el gran escultor Francisco de Ocampo en la localidad jiennense de Villacarrillo en el año 1579, falleciendo en Sevilla en su domicilio de la collación de San Martín, donde vivía  desde 1631, siendo enterrado en la Iglesia del mismo nombre. 

Los padres de Ocampo fueron Fernando González de Felguera y María Inés de Tablada, recibiendo el escultor por costumbres de la época el primer apellido de su abuelo y el segundo de su padre.
Cuando cumple 14 años de edad, Francisco de Ocampo se traslada a Sevilla para aprender el bello oficio de escultor donde residía su tío, el conocido Andrés de Ocampo, autor del Cristo de la Fundación y en cuyo taller ingreso poniéndose bajo su protección. Poco tiempo después fue admitido en el taller de Juan de Oviedo y del magnífico Juan Martínez Montañez, recibiendo de estos maestros sus influencias artísticas hasta 1600, cuando después de 7 años como aprendiz obtuvo el título para ejercer el oficio.

Dejo Ocampo para Sevilla la portentosa obra documentada del Cristo del Calvario y otras grandes obras, las cuales están atribuidas al maestro como Nuestro Padre Jesús Nazareno (Silencio), el Crucificado de la Hermandad de la Carretería y el Nazareno de la Hermandad de la Candelaria con muchas otras, como relieves e imágenes de Santos para Iglesias y Conventos.

El músico Emilio Cebrián Ruiz.


Nació el gran músico don Emilio Cebrián Ruiz el 30-7-1900 en Toledo, y falleció el 4-10-1943  en Liria (Valencia). Fue un magnífico compositor y Director de la Banda Municipal de Jaén, componiendo para Sevilla las marchas "Macarena" en 1943 y "Procesión en Sevilla", siendo "Macarena" una marcha en la que parece que el músico habló con la Virgen, por su gran calidad musical y espiritualidad. 

También es autor de una de las marchas más tocada y conocidas de la Semana Santa andaluza, como es "Nuestro Padre Jesus", dedicada a "El Abuelo" de Jaén, compuesta en 1935. Sin olvidarnos de otra bellísima composición como "Jesús Preso" en 1943. Todo un Músico con mayúscula, que por desgracia cada vez van saliendo menos. Pero si muchos que por componer te componen hasta el Cumpleaños Feliz cambiado .

Una ración de libro.


Libro interesante que puede gustar a muchos y a otros disgustar. Pero como siempre suelo decir, hay verdades que tienen que salir a la luz.

No creo en la suerte.


Como no creo en la suerte, por eso en mi muro no pongo un carajo, porque de nada me va servir, sólo hacer el imbécil. Pero si alguien me quiere dar algún regalito, que me ingrese en mi cuenta 500 euritos.

Un Macareno privilegiado. Don Ricardo Zubiria y Rubio.


Don Ricardo Zubiria y Rubio fue un Macareno entregado y a la vez privilegiado, como muchísimos más hijos que la Esperanza ha tenido la suerte de contar con ellos. Nació Ricardo subiria el 14-3-1903 en Sevilla y falleció en la Ciudad que lo vio nacer en 1976.

Ocupó el cargo de Hermano Mayor don Ricardo Subiria y Rubio en la queridísima Cofradía de la Macarena desde 1956 a 1966, quien contribuyó con gran entusiasmo a la Coronación de las Coronaciones Canónicas, la de la Virgen de la Esperanza Macarena en 1964. Por su gran dedicación y esfuerzo a la Corporación, está le distinguió con el nombramiento de Hermano de  Honor en dicho año.

 En la foto se puede ver claramente como don Ricardo igual que cualquier Macareno está fuera de sí, muy emocionado y sobrecogido por entregarle la Corona de Oro de la Coronación al entonces Alcalde de Sevilla don José Hernández Díaz. Momento que tuvo que sobrecoger hasta a los no creyentes.

A ti, Macarena.


Soñarte es imposible porque estas donde los Ángeles te pusieron, en San Gil. No había sitio mejor en la Tierra que está Sevilla, que hasta los que la critican rendidos quedan ante Ella y recuperan su esperanza, la Tuya.


A mi Virgen Macarena.


La Niña que hasta la Madre Naturaleza soñó con tenerla como hija y el mismísimo Dios a su lado. Pero no pudo ser, porque vio a Sevilla y de Ella prendida quedó.