La Capilla de Santa María de Jesús .


Es la Capilla de Santa María de Jesús una de las grandes joyas que tiene Sevilla, la cual se encuentra en la Puerta de Jerez. A pesar de ser pequeña, digo grande por su historia, pues es el único resto que queda de la primera Universidad que tuvo Sevilla, fundada por Maese Rodrigo Fernández de Santaella en 1505 por una bula del famoso Papa Julio II, el que encargó al gran Miguel Ángel las pinturas del techo de la Capilla Sixtina.


Fue el Colegio Universitario derribado a principios del siglo XX para abrir la Avenida de la Constitución, salvándose al menos la Capilla. La que merece la pena por su larga historia ser visitada y de la que destacamos de su exterior, una magnífica ventana gótica, portada y la espadaña de ladrillo, siendo su interior de una sola nave con cubierta mudéjar de madera con una bóveda de nervaduras góticas.


Pero si nos tuviéramos que quedar con algo de la Capilla lo haríamos con el fabuloso retablo mayor pictórico, obra gótico tardío de Alejo Fernández hacia 1520. Un retablo donde aparece junto a la Virgen de la Antigua el fundador de la Universidad, Maese Rodrigo Fernández de Santaella.

Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento.


Foto ABC.


La imagen de Nuestro Padre Jesús del Soberano Poder en su Prendimiento es obra del recordado y admirado imaginero Don Antonio Castillo Lastrucci, la que estrenó la Hermandad de los Panaderos con el grupo del misterio el Miércoles Santo de 1945.

Destacamos de la bella imagen su rostro. Por su serenidad y humildad que refleja, la que en esta vida hace bastante falta.

El San Juan de la Esperanza de Triana.


Este San Juan de la Hermandad de la Esperanza de Triana es obra del imaginero Luis Álvarez Duarte en 1968, obra realizada sobre la anterior imagen.


Del anterior San Juan sólo recuperó el cuerpo y los pies, siendo de nueva factura la cabeza y manos. Mide 1,78 metros y fue bendecido por el conocido Director Espiritual de la Hermandad Don José Sebastián y Bandarán.

La Capilla de los Marineros.



La Capilla de os Marineros se encuentra en la trianera calle Pureza, de estilo arquitectónico sevillano de la segunda mitad del siglo XVIII. Es de planta rectangular y en su portada vemos una imagen de barro cocido en una hornacina de la Inmaculada Concepción, obra del imaginero Antonio Illanes en 1962, portada que se corona por una espadaña.


Dicha Capilla se divide en tres naves, la central y dos laterales. Destacando de la misma el artesonado tallado de su techo, realizado en madera de pino procedente del desaparecido Colegio Villasis. Con una curiosa lámpara central, tallada en cristal del siglo XIX procedente del desaparecido Café Gran Brit.

El Cristo de las Tres Caídas de la Hermandad de la Esperanza de Triana.



El Cristo de las Tres Caídas de la Hermandad de la Esperanza de Triana está atribuido al escultor Marcos Cabrera, hacia 1595. Es una imagen realizada en madera y policromada de candelero para vestir, de 1,14 metros de alto.


Lleva la Cruz sobre el hombro izquierdo, y la mano derecha apoyada sobre una pequeña roca. De las restauraciones que ha tenido a lo largo de su historia destacamos la de Manuel Gutiérrez Reyes Cano a finales del siglo XIX, quien le cambió el primitivo pelo natural por una cabellera de pasta de madera, y la restauración de Luis Álvarez Duarte en 1983, modificando levemente el pelo y haciéndole un nuevo cuerpo por el ma estado que sufría.

Capilla de la Universidad.



La Capilla de la Universidad de Sevilla se construyó entre los años 1756 y 1763, en el recinto de la conocida Real Fábrica de Tabacos, hoy sede de la Universidad Hispalense. Sus obras fueron llevadas a cabo bajo la dirección del ingeniero militar Sebastián Van der Borch, encargado  por aquella época de las obras de la Real Fábrica.


Dicha Capilla es un pequeño edificio exento, el cual se levanta enfrente de otro igual que fue la antigua cárcel de la Fábrica, siendo en sus orígenes un templo de una sola nave. Una Capilla que dos siglos después fue ampliada a tres naves, la que llevó a cabo en un proyecto fechado el 28 de Julio de 1965 Antonio Delgado Roig y Alberto Balbotín de Orta, los que también se encargaron de la adaptación de la antigua Fábrica de Tabacos.

Santa Elena y la Hermandad de la Estrella.


Como bien es sabido, fue Santa Elena la que descubrió el Santo Madero de la Cruz e impulsora de su devoción, por lo que se asocia al título del Triunfo del Santo Lignum Crucis que ostenta la trianera Hermandad de la Estrella.


En el retablo de Nuestro Padre Jesús de las Penas podemos ver a Santa Elena en una de sus hornacinas laterales. Obra del imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga en 1993 en madera policronada, de 80 centímetros de altura y con ricos estofados de oro en sus ropajes, enriquecida con pedrería por su condición de emperatriz romana abrazando la Cruz, con aureola de plata y diadema tallada en la misma imagen.

El Señor de las Penas de Triana.


Esta fantástica imagen como es la del Señor de las Penas de la Hermandad de la Estrella de Triana ha sido atribuida según distintos autores a varios imagineros, ya Celestino López la atribuía a Jerónimo Hernández ,  y Heliodoro Sancho Corbacho a Pedro Roldán.

Foto ABC.


Pero sería tras la restauración de la imagen en 1997, realizada por Raimundo Cruz Solís, Isabel Poza Villacañas y Joaquín Cruz Solís en las dependencias del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, cuando salió a la luz un documento que se encontraba en el interior de la peana. Documento que hace mención al gran imaginero de origen flamenco José de Arce en 1655, una espléndida imagen, de la que destacamos su bella expresión del rostro y sus manos orantes.

Cuando.

Cuando ves el fin de tu vida, te importa um CARAJO los consejos que te den.

Préstamos.


Préstamos.

Estamos en unas fechas, que hay que felicitar a los mamones Bancos. Que de facilidades dan y que bien te hablan para que le pidas un prestamito al golfo que le llama por teléfono y  espera para comerle el coco a usted y a un montón de estúpidos que se lo creen todo, hasta que no lo van a pagar.

La sociedad, si se fijan con detenimiento, es esa que cada vez necesita mas un préstamo pero no para algo importante, como una necesidad de unos males, arreglar a algún hijo por estar en el paro o por poner un negocio para salir hacia adelante. Para nada, necesita un préstamo para ponerse a la altura del vecino que va a la Feria todos los días,  luego al Rocío y no se pierde el muy cabrón una Romería de esas pérdidas por algún pueblo, donde se beben a su puta madre.

Préstamos, préstamos y más préstamos. Es lo que en estas locas fechas mucho piden en su Banco para ya no disfrutarlo, sino para quedar por encima del vecino, el que seguro se lo puede permitir por su posición mas elevada pero que el estúpido no va a dejar nunca de ser menos, aunque le cueste la vida. Una vida, que solo vive en el momento que el Banco le concede su préstamo, porque luego no te los ve en ningún sitio, es como si se refugiaran en un búnker y solo salieran por Abril y Mayo.

Es verdad que de todo hay en la viña del Señor, hasta muchos de estos que te piden un préstamo para ir a cumplir una promesa y luego se gasta una parte en el puticlub más cercano donde va a cumplir su promesa. Luego son los primeros que  se quejan de la crisis, de que no llegan a fin de mes y que no es justo nada cuando sus preferidas fechas pasan como un tren. ¿Y  que le podemos decir? Pues solo una cosa, ¡vivan los préstamos!