La Inmaculada del Convento de Capuchinos.


Esta preciosa Inmaculada Concepción, se encuentra sobre un pedestal en la Iglesia del Convento de Capuchinos de Sevilla.


Dicha imagen está atribuida al taller del afamado imaginero del siglo XVIII, Pedro Duque Cornejo. Una imagen de tamaño académico y de facciones dulces en la que se puede apreciar, que su autor se inspiró en la maravillosa Inmaculada de la Catedral sevillana de Montañes, conocida como "La Cieguecita".

Virgen conocida como "La Visitadora".


Foto semana santa org.


Me encantan las curiosidades, las que nuestra Semana Santa está llena y por desgracia la mayoría de las veces pasan tela de desapercibida.

Aquí en la foto vemos a la Virgen de la Hiniesta Gloriosa. Pero la conocida como "La Visitadora" por ser llevada a casa de los hermanos devotos que están enfermos u otro problema tienen para aliviar sus penas, de ahí su curiosa advocación. Esta Virgen es obra del grandísimo imaginario Rafael Barbero Medina, la que realizó en 1974, con una maestría más que sobresaliente por estar dicho artista especializado en hacer imágenes pequeñas.

Destaca de la Virgen y el Niños las coronas, las que fueron realizadas por el afamado orfebre Manuel Seco Velasco. Sin olvidarnos , que la imagen lleva incrustado un trozo del torso calcinado de la primitiva Virgen de la Hiniesta Gloriosa, perdida en aquellos lamentables sucesos de 1936.

Redes.


Cada vez más mamarrachos sin cultura alguna por estas redes cabrona. Pero estos son los que más sabio son y saben de todo, hasta del quien se acuesta con su Mujer.

La calle Buiza y Mensaque.


En la calle Buiza y Mensaque nació en 1882 el grandísimo compositor Joaquín Turina, recibiendo entonces el nombre de calle de la Ballestilla desde antiguo por el arma mortal. Una calle que en otros tiempos estuvo el colegio de Nuestra Señora de las Maravillas, un pozo muy famoso, una casa de préstamos y un corral de vecino.

Sería en 1890, cuado la calle tomaría el nombre de calle José Buiza y Mensaque, quien fue el director del Asilo de Mendigos de San Fernando e Hijo Predilecto de la Ciudad de Sevilla en 1869.

Un entierro milagroso.



Tal como leen, un entierro milagroso fue el de un religioso del convento de la Santísima Trinidad de Sevilla, donde reside la popular Cofradía del Sagrado Decreto. Estando el  religioso enterrado en el lugar conocido como el de las cárceles de Justa y Rufina.

Ahora viene el milagro o como quieran ustedes llamarlo. Al día siguiente de ser enterrado el cuerpo del difunto, se encontró desenterrado, quedando la comunidad toda al completo asombrada. Pero de nuevo otra vez fue enterrado y al día siguiente otra vez se encontró el cuerpo del difunto desenterrado. Siendo revelada a un religioso Santo la explicación del cuerpo asegurando «que no era voluntad de Dios en aquel lugar se sepultarse alguno porque estaba en él los cuerpos de las Santas Vírgenes».

La expresión de tirarse a la bartola.



La expresión de tirarse a la bartola no es como algunos malpensados se creen. Pues siempre va con b minúscula porque se refiere como sinónimo de barriga, no lo que están pensando, para nada.

Significa esta expresión, que cuando cualquiera holgazanea o se tumba a descansar ( lo que más hacen nuestros impresentables políticos ) decimos echarse a la bartola, o también tirarse y tumbarse, ya las que a usted más le plazca.

Pero el verdadero significado es el de la festividad de San Bartolomé, fiesta que se celebra el 24 de Agosto. Pues por estas fechas, los campesinos de muchos sitios de España celebraban el gran final de la recogida de la cosecha, dando por terminados los más que duros trabajos del campo, donde un servidor metería a trabajar a todo el Gobierno entero. Por esto, se veía a muchos trabajadores tirados con la barriga al aire libre y contentos: "tirados a la bartola". Todo un deporte nacional que practican muchos sinvergüenzas a costa del PUEBLO.

El dicho de: En los tiempos de Maricastaña.



El significado de en los tiempos de Maricastaña es cuando algo ha ocurrido hace mucho tiempo o una persona es muy mayor, vamos, más vieja que Grecia.

Esta el origen de en los tiempos de Maricastaña en el siglo XIV en un pueblo de Lugo, en el que María Castaña empezó una revuelta contra los abusivos impuestos recaudados por el Obispado de Lugo. Hoy nos haría falta unas cuántas Maricastaña.

Parece ser, que la revuelta fue más allá, y el recaudador recibió tantos palos que lo mataron. Por esto tanto Maricastaña como su familia fueron presos por el asesinato, convirtiéndose la valiente mujer en toda una heroína, no como otras de nuestro tiempo que lo mejor que hacen es robarnos descaradamente.

Marchas como esta.



Marchas como esta siempre quedarán. Otras sin embargo, más para discotecas de Pedanías se olvidarán con el tiempo.

La expresión de armarse la Marimorena.



La expresión de armarse la Marimonera o de se armó la Marimonera ( algo que en España se da a diario ) viene del Madrid de los Austrias en el siglo XVI. Pues había una taberna que era regentada por un matrimonio, el cual se llamaban Alonso de Zayas y María Morena. Una pareja que fue muy conocida por un proceso judicial que se abrió contra ellos por una gran trifulca que se armó en su taberna, tras negarse ella a servir su mejor vino a un grupo de soldados que llegaron.

Era el vino que pidieron los soldados dicen el de mejor calidad que guardaba el matrimonio sólo para aquellos clientes de prestigio, ya que paraban muchos funcionarios y miembros de la Corte. Fue entonces al negarse a servir el vino, cuando comenzó una gran pelea en la taberna y María Morena sería la que más palos dio, algo que no debe de sorprendernos hoy, cuando tenemos al lado y a diario más de una María Morena.

María Morena era una mujer muy impulsiva y con mucho genio, la que te montaba un escándalo en un segundo sin pensárselo. Siendo su fama la que dio origen a la expresión " se armó o armarse la marimorena", lo que significa que se armó una gran bronca. No debemos de confundir esta expresión con el famoso villancico de Navidad.

El dicho: Que si quieres arroz, Catalina.



Más de una vez hemos escuchado seguro el dicho de que si quieres arroz, Catalina. Un dicho que viene de los tiempos de Juan II de Castilla, en el siglo XV por un judío dicen converso que residía en León, el cual estaba casado con Catalina que era curandera, la mujer del dicho y de la que cuentan, que le gustaba muchísimo el arroz, tanto que hasta lo recomendaba explicando las cosas buenas de este cereal, que también recomendaba como sanador de cualquier tipo de dolencia.

Todo muy bien hasta que un día enfermó la buena de Catalina, quedando postrada en la cama sin fuerza alguna y sin poder articular palabra. Al no hacerle nada las medicinas, para poder salvar a la pobre Catalina le ofrecieron un cuenco de arroz que tanto le gustaba y recomendaba, para ver si así mejoraba Catalina.

Al no decir nada catalina, y estar como en otro mundo en la cama postrada y sin hacer el más mínimo caso a las veces que le decían: ¿Quieres arroz Catalina?, se dice a aquellos, que cuando se le dice algo no nos contestan, lo que es pasar un pito. Los que por desgracia hay muchísimo, como por ejemplo nuestros políticos mamones.