La guarra y golfa política es el mayor arma para destruir a un pueblo.
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La calle Pimienta de Sevilla.
La calle estrecha de la Pimienta se encuentra en el popular y archiconocido barrio de Santa Cruz de Sevilla, típica y con encanto la cual conserva aún azulejos judíos por donde se encontrará usted un día cualquiera con un montón de curiosos turistas que todo se lo patean. Una calle donde vivieron personajes de la talla como la gran actriz de teatro del siglo XX Doña María Guerrero, el torero Currito de la Cruz o el conocido canónigo de la Catedral Don José Sebastián Bandará.
Los sevillanos Leones del Congreso de los Diputados.
Los curiosos leones del Congreso de los Diputados como algunos sabrán y otros no, son más sevillano de lo que se creen. Unos leones que son conocidos con los nombres de Daoiz y Velarde, en honor a estos dos héroes de la Grerra de la Independencia y que explicaremos su interesante historia.
El origen del Olé.
El origen del empalagoso Olé, todo un signo en la cultura española se asocia como ya saben a los toros o al flamenco. Aunque hoy cualquier estúpido hace algo y ya le dicen Olé.
Muchos investigadores son los que afirman que Olé viene del griego, del verbo ololizin que designa el grito ritual de júbilo de duelo, gritos que se asociaban al dolor (un estilo a los de hoy en España hacia los políticos golfos). Aunque también hay otros investigadores que afirman que procede de un episodio bíblico en el que Jacob es engañado el día de su boda con Raquel, a la que al quitarle el velo descubre que es Lea. Es entonces cuando el público avisa a Jacob gritando "Oh, Lea", y de ahí se deriva a Olé.
Pero aún hay otros investigadores que aseguran que la versión más real del Olé viene de Alá, de la exclamación ¡Alá! (Allah), que utilizaban los árabes cuando algo le agradaba o con espectáculos de baile, etc. Por todo esto el Olé no tiene tanto que ver con Andalucía o España como muchos creen, pero si es verdad que lo hemos echo muy nuestro, como todo lo que no debemos.
Ponerse como el Kiko.
Más de una vez habremos escuchado o incluso hemos dicho; ponerse como el Kilo. Pues bien, todo empezó según cuentan en Aznalcázar (Sevilla) en la celebración del Corpus del año 1940, en la que el Ayuntamiento invito a una gran mariscada(un estilo a la de los golfos sindicalistas) a las gentes más destacadas del pueblo, y entre otros menos importantes que asistieron estaba el archiconocido Quico.
Las casetas privadas de la Feria.
Como sabrán cada vez que llega feria escuchamos hasta la saciedad de que todas las casetas son privadas, y que es injusto patatín, patatín. Pero todo tiene una explicación, aunque a veces cueste de comprender. La Feria de Sevilla la fundaron un vasco y un catalán el 25 de Agosto de 1846, Narciso Bonaplata y José María de Ybarra, los que propusieron que se celebrara los días 19, 20 y 21 de Abril.
Nación.
A una nación se ayuda siempre y cuando sus ciudadanos estén curados del odio. Mientras tanto seguirá viviendo en una constante Guerra Civil camuflada por la democracia.
La Plaza de Jesús de la Pasión.
La sevillana y céntrica Plaza de Jesús de la Pasión se llamó antiguamente de San Salvador por la portentosa Iglesia o Colegial, como también Debajo del Salvador o Abajo. Y en el siglo XVII Plaza del Pan, por estar situados en dicha plaza puestos de venta de pan, siendo en 1814 por una petición de los vecinos denominada Plaza Jesús de la Pasión por la sublime obra que dejara Juan Martínez Montañés en Sevilla.
El Hotel Alfonso XIII.
Es El Hotel Alfonso XIII uno de los edificios más maravillosos de Sevilla y lleno de glamour. Siendo su origen de comienzo del siglo XX, que es cuado se llevó a cabo un concurso para un hotel para la famosa Exposición Iberoamericana de 1929, ganándolo el arquitecto José Espiau y Muñoz.
¿Es redonda la Maestranza de Sevilla?.
Como ya se sabe, las primeras plazas de toros fueron las de los pueblos, que eran unos espacios cuadrados y con balaustradas protegidas por maderos que hacían de burladeros. Siendo la Real Maestranza de Caballería de Sevilla la que revolucionó la estética de los cosos en 1733 sobre el monte conocido como El Baratillo, el que tenía su forma rectangular y era entero de madera, que luego la misma Maestranza derribó para construir otro coso redondo de estilo tardo-barroco a partir de 1748. Una obra larga que duró nada más y nada menos que 120 años estando sometida a varias faces.







