El Nazareno de Huelva e Sebastián Santos Rojas.



La magnífica imagen y a la vez bastante desconocida para muchos del Nazareno de Huelva es toda una obra maestra, la cual realizó el gran imaginero de Higuera de la Sierra Sebastián Santos Rojas en 1950 y se bendijo el 31 de Noviembre de dicho año. Esta imagen se le encargó a Sebastián para sustituir a la anterior realizada por Ramón Chaveli, que desapareció en un incendio fortuito el 19 de Abril.

Está la portentosa imagen del Nazareno realizada en madera de ciprés, considerada por expertos como una de las más importantes del artista de Higuera de la Sierra. Una imagen que nos recuerda a las grandes del siglo XVII, sólo hay que observar su cabeza para darnos cuenta de la maestría con la que realizó Sebastián Santos este Nazareno.

Es el rostro del Nazareno de correctas proporciones, de nariz aguileña y unos ojos expresivos que invitan a rezarle. Destacando como en otras imágenes del artista sus manos, de un delicado trabajo que nos lleva a lo mejor del siglo de Oro.

La Virgen de los Dolores de Sebastián Santos Rojas de la Palma del Condado.


Es la Virgen de los Dolores de la segunda Dolorosa que el imaginero Sebastián Santos Rojas realizaría en 1936, imagen que talló en Valverde del Camino de 1,55 m. de altura. Magnífica imagen que sustituye a la anterior pérdida en los sucesos de 1936.


La Virgen fue encargada a nuestro artista por Doña Pilar Rodríguez de Domínguez Rivera, la cual presenta un bello rostro lleno de dolor y una mirada baja hacia la izquierda. Siendo sus ojos marrones con cinco lágrimas, boca entreabierta, entrecejo hundido y un conseguido hoyito en la barba.

La Virgen del Socorro de Sebastián Santos Rojas de La Palma del Condado.

La Virgen antigua del Socorro de la Palma del Condado se perdió en los sucesos de 1936, por lo que la Hermandad decidió de encargar al grandísimo imaginero Sebastián Santos Rojas una nueva pero que recordara en su rostro a la anterior. Por la que se pagó 1.500 pesetas el 25 de Octubre del año antes citado.


Tiene la curiosidad esta Virgen del Socorro,  que fue la primera Dolorosa que el imaginero de Higuera de la Sierra realizó en su primera etapa. Su bello rostro está girado hacia la derecha, el que presenta una dulce expresión de dolor con el entrecejo hundido.

Nuestra Señora de la Merced de la Hermandad de Pasión.


La preciosa Virgen de la Merced de la Hermandad de Pasión tiene su sede en la monumental Iglesia del Salvador, obra realizada por el imaginero de Higuera de la Sierra Sebastián Santos Rojas. Siendo adquirida por la Hermandad en 1966, por la que pagó 65.000 pesetas, cuando el dinero era dinero.


Dicha imagen está realizada en madera de cedro, de gran belleza y la que nos recuerda a otras imágenes del artista. Una Virgen que nos muestra en sus mejillas siete lágrimas, que representan los Siete Dolores de la Virgen, y de la que destacamos su magnífica policromía.

La Virgen de la Estrella de Jerez de Sebastián Santos Rojas.


Fue en 1961, cuando la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Borriquita se planteó por primera vez la adquisición de la imagen de la bellísima Virgen de la Estrella. La que tras visitar varios talleres de imaginemos se encontraron con esta Dolorosa en el taller de Sebastián Santos Rojas.


Cuentan que tuvieron que insistir en varias ocasiones al artista de Higuera de la Sierra porque le tenía bastante devoción a la Virgen, y que finalmente cedió a los encargados de adquirir la imagen de la Hermandad jerezana.

Llegó a Jerez la Dolorosa el 28 de Marzo de 1962, y se bendijo el 27 de Mayo del mismo año por el Obispo Vicario Don José María Cirarda Lachiondo, no presionando bajo palio hasta el Domingo de Ramos de 1969.

El Cirineo de Sebastián Santos Rojas de la Hermandad de Pasión.



El Cirineo de la Hermandad de Pasión no es nada nuevo. Pues ya desde sus orígenes la Hermandad veneraba la Quinta Estación del Vía Crucis, Jesús con la Cruz a cuesta ayudado por Simón de Cirine. Siendo varias las imágenes secundarias del Cirineo que la Hermandad ha tenido. Pero si tuviéramos que quedarnos con una, lo haríamos con la que la Corporación del Jueves Santo encargó el 30 de Octubre de 1968 al imaginero Sebastián Santos Rojas, quien la terminaría un año después en su última época y la que está considerada como una de sus obra cumbre.

Tiene la imagen del Cirineo una enorme fuerza y gran expresión, del que dicen, que se retrato el propio artista en este sublime Cirineo. Tanto la anatomía del cuello como el magnífico modelado de las piernas, pies, manos y brazos son de una gran exquisitez. Sin dejarnos atrás el ropaje tallado y la policromía de la encarnadura, en la que utiliza un perfecto estudio de la Encarnación del sublime rostro del Señor de Pasión, obra cumbre del barroco.

Fue en 1970 cuando por primera vez acompaña al Señor el Cirineo. Pero por la lluvia este año como en 1971 también, no lo hace hasta 1972, para que vean que la lluvia no es cosa de hoy. Dejó de salir esta portentosa imagen de Sebastián Santos  en 1974 por encontrarse en mal estado los ensamble de las articulaciones del Señor de Pasión, por lo que el artista fijo mediante un perno pasante la Cruz en la cadera del Cireneo para evitar daños en la imagen del Señor.

Hoy la imagen la sigue poseyendo la Hermandad, y de la que algunos hermanos quieren volverla junto al Señor de Pasión en su paso para que procesione algún no muy lejano Jueves Santo .

El imaginero Sebastián Santos Rojas.



Nació el imaginero Sebastián Santos Rojas en Higuera de la Sierra (Huelva) en el año 1895, quien se especializó en la imaginería religiosa. Padre del conocido escultor Sebastián Santos Calero.

Ya desde pequeño se sentía atraído por el arte del modelado, y realizó en barro las  imágenes que se veneran en la Parroquia de San Sebastián y la Ermita del  Cristo del Rosario de su localidad natal.

Es en 1919, cuando Sebastián Santos se traslada a la capital sevillana, donde realizó sus estudios escolares e inicia su formación artística en la Escuela de Artes y Oficios. Escuela donde tuvo de profesores al genial pintor Gonzalo Bilbao y al escultor Francisco Marco Díaz Pintado.

Compaginó nuestro artista su formación académica con la práctica en el taller del afamado ceramista Pedro Navia. Para más tarde abrir su taller propio en Sevilla. Se le conoció a Sebastián Santos casi exclusivamente por sus bellísimas Dolorosas, aunque hay que decir, que su obra es bastante variada y de la que nos dejó no solo imágenes para la Semana Santa, sino también nacimientos, inmaculadas, pastoras e imágenes de santos. Un artista de los pies a la cabeza y muy comprometido con la Iglesia por su grandísima Fe.

La mejor medicina.


La mejor medicina para desconectar de la estupidez en que vivimos a diario y coger un buen sueño como Dios manda. Un libro.

El bar Casa Cuesta de Triana.



Famoso bar trianero es el conocido Casa Cuesta, el que se encuentra en la esquina donde termina la calle Callao y empieza la calle Castilla, una calle muy cofradiera en Semana Santa. Donde parar en este lugar y tomarse unas cervezas con unas buenas tapas nuestro cuerpo nos lo agradecerá, sobre todo los pies. Muy recomendable los riñones al Jerez.

La Casa Cuesta fue fundada en el año 1887 por Don Manuel Cuesta como taberna de toda la vida, la que se especializó en vinos del Aljarafe. Cogió fama este emblemático bar no sólo por sus vinos o tapas, sino por sus buenas tertulias, algo que ha desaparecido casi por completo hoy lamentablemente. Pues lo que hoy se hace es chillar, hacer el gamberro y el tonto, todo menos tertuliar tranquilamente con un buen vino.

Sería un trabajador de la taberna, quien pasado un tiempo la adquirió. Este trabajador se llama José Luis Sánchez, el que pasó la taberna a restaurante por los setenta. Algo que para un servidor no le convence mucho eso de Restaurante, ya estamos harto de tantos y a la vez también de tantas crujías, cuando en muchas tascas o bares de toda la vida se come muchísimo mejor que en muchos restaurantes. Dejemos ya de ser tan fino y bebamos más fino pero en una tasca o bar de siempre.

El Patio de Banderas de Sevilla.



El archiconocido y muy transitado Patio de Banderas estos últimos tiempos por los guiris algunas veces muy molestones se encuentra ubicado dentro del entorno de los Reales Alcázares de Sevilla, lugar de paso que permite el acceso tanto a la Plaza del Triunfo como al barrio de Santa Cruz a través del callejón de la Judería.

Se debe su nombre a que cuando llegaba algún Rey, para honrar su recibimiento se colocaban banderas en dicho lugar, o también a unas banderas que estaban pintadas al fresco sobre la puerta de acceso existente en la Plaza del Triunfo. Siendo durante la estancia de los musulmanes en la ciudad cuando Abderramán III, en el siglo X, manda construir este espacio como Palacio, conociéndose como la Casa del Príncipe. Mientras que en tiempos de Felipe V, cuando estuvo en Sevilla en 1729, manda que organicen el espacio como armería.

Y en 1816, fue cuando se instalaron los bancos junto a una fuerte en el centro del bello patio, todo rodeado de árboles, los que pasado unos años fueron cambiado por naranjos hasta hoy día. Remodelándose en 1929 todo el espacio con motivo de la Exposición Iberoamericana de Sevilla, que cambian la fuente que tenía por una nueva por estar destrozada. No olvidándonos de los grandes personajes que en dicho patio vivieron como la escritora Fernán Caballero, la familia Delgado Brackembury y los pintores Joaquín Domínguez Bécquer y Valeriano Bécquer.

Como todo rincón mágico, también tiene su leyenda este patio, la que dice que por las noches  se sienten pasos de alguien que no se ve, siendo ese alguien el Rey D. Pedro, al que parece ser le gusta pasear por estos rincones llenos de historias y leyendas.