El Martes Santo de 1930.


Fue lo más destacado del Martes Santo de 1930 la llegada a Sevilla del Rey don Alfonso XIII y su Augusta Familia, llegando sobre las diez en punto a la estación de la Plaza de Armas en el tren que era conducido por el duque de Zaragoza. Le dio la bienvenida el alcalde y una compañía del Regimiento Granada, que le hizo los honores.

 Todas las autoridades, religiosas, militares y civiles se reunieron junto a una gran multitud de curiosos que llenaban la explanada de la Plaza de Armas, interpretándose la Marcha Real cuando bajó del tren el Rey en primer lugar, seguido de la Reina Doña Victoria Eugenia, el Infante don Jaime y las Infantas Doña Beatriz y Doña Cristina, presentando armas una compañía del Regimiento Soria 9, y una cuadrilla de aeroplanos.

 La gran comitiva pasó por las calles Marqués de Paradas, Reyes Católicos y Paseo Colón hacia los Reales Alcázares,  uniéndose a la escolta unos caballistas al estilo andaluz mientras que en la Plaza del Triunfo y sus alrededores no cabía un alma más, un público que esperaba a los Reyes como si se tratase de una Cofradía, hasta que apareció el Rey y su Familia en el balcón principal del patio de la Montería, dónde se dejó pasar al pueblo que desfiló ante el balcón. Como curiosidad comentar, que está visita se produjo el 15 de Abril, y un año después el Rey embarcaría  hacia el exilio. Las cosas de la vida.

Buenas noches.


Ante todo buenas noches, y ustedes se dirán, que carajo tendrá este tío entre manos. Pues ninguno y perdonen a los que se creían que algo en mis manos llevaba, simplemente es que como estamos en tiempo y a la vez en víspera de salida extraordinaria decir: ojalá hiciéramos del día a día una salida extraordinaria con nuestros abuelos, padres, tíos, hermanos, amigos e incluso enemigos, creo que Dios, Jesús o la Virgen hasta nos lo agradecerían más que sacarlo por nuestras calles.

Pero tranquilos, no se metan conmigo, que solo es mi pensar y sólo voy, no acompañado como otros para defenderse en grupo. No es mi intención, mi intención solo es reflexionar.

Que no me hablen.


Que del cielo no me hablen, que no me digan lo que es. Pues como cualquier Macareno ya conozco uno y está en San Gil.

Foto de Francisco Narbona Soto.

Frente a su Esperanza.


Cuando alguien está frente a su Esperanza no es que no se pueda mover o no pueda hablar, es que si así no lo hace por naturaleza se empieza a llorar ante tanta grandeza, belleza y humanidad de la Madre de Dios y de la que no hace falta decir que respira, porque más viva ya no se puede estar en esta Tierra y Cielo de Sevilla.

Foto de Ayala.

El Palio Rojo de la Macarena.


El maravilloso Palio Rojo lo estrenó la Macarena en 1908, siendo sin duda alguna el acontecimiento más importante de la estética cofradiera de su época y del siglo, sobre todo por la escuela que creo. Un palio con elegancia y gracia, el que fue imitado hasta la saciedad. Pero  sin ser nunca superado y con el que surgió el verdadero estilo Juanmanuelino,  que hasta entonces el genial Rodriguez Ojeda había seguido estilos al uso de la época o se había basado en los clásicos como los palios de cajón de la Virgen de la Victoria, Valle y Mayor Dolor y Traspaso.

Se puede afirmar, que desde la creación del Palio Rojo de la Macarena de Juan Manuel, entro el inconfundible estilo sevillano en el palio.

El Palio Rojo fue utilizado por la Hermandad de la Macarena hasta el año 1941, siendo las bambalinas deshechas para utilizar sus bordados como en diferentes insignias y ropas de la Virgen. En la foto vemos al Palio Rojo de la Macarena entrando en San Gil.

Madre y Maestra.


Particularmente creo que la Hermandad de la Macarena es Madre y Maestra por muchas razones. Pero no, no voy a entrar en polémica alguna para que no me vayan a entrar algunos con comentarios inoportunos y dándoselas de sabio. Pero sepan, que la Macarena es la Madre y Maestra de las Cofradías de Capa, al no ser, que como he dicho antes entre algún sabio y me diga que no.

España .


¡ Oh España;
tú eres la más bella
de todas las tierras!

San Isidoro de Sevilla.

Dicen.


Dicen que a mal tiempo buena cara, y yo añado; a estúpidos e imbéciles doble cara.

Los intereses de muchos en la década de los 30 y 40 en las Cofradías.


Hasta 1940 o 1945, las Cofradías no solían realizar con seguridad su Estación de Penitencia, como también lo hicieron en el periodo republicano o por motivos del orden y por la falta de medios económicos.

 Los cuerpos de nazarenos eran muy cortos, nada que ver con hoy que esperar a ver pasar una Cofradía es como tragarse una película entera y terminar con un dolor de pies del carajo. También hay que decir, que si eran cortos era por miedo a los disturbios bastante violentos de alguna explosión de petardos y otros artefactos, o disparos, que a los nazarenos ponían al límite. Por eso se retraían de salir nazarenos de más de 40 años.

En plena Guerra Civil, en 1937 y 1938, fueron las Cofradía de los barrios las que más crecieron en la nómina de hermanos y papeletas de sitio, por haberse sublevado en Sevilla el general Gonzalo Queipo de Llano y sometido a la Ciudad en menos de una semana. Mientras las Cofradías del centro de la Ciudad seguían con sus reducidos cortejos, debido a que los jóvenes estaban movilizado en los frentes de batalla y el resto de nazarenos eran de una gran elevada edad.

Y ahora viene lo interesante, los intereses de muchos que se cambiaron como hoy siguen cambiándose de camisa para sus propios intereses y nada más, digan lo que digan. Pues todo sevillano y no sevillano que era conocido en el barrio como activista de izquierdas o afiliados a sindicatos (esos que no traen nada bueno), utilizaban como coartada para demostrar su pertenencia a una Cofradía y "exhibirse" como nazareno, que si se dais cuenta hoy también hay tela de estos.

Muchísimas gente acudían a los templos más conocidos del centro de la Ciudad cuando nunca habían pisado una Iglesia, y todo porque en ellas escuchaba misa su amo,  para que lo entiendan, su jefe, y que este fuera testigo de que estos eran personas de bien y poder beneficiarse de solicitar un trabajo o seguir en el puesto que ocupaban sin tener ningún problema, estando siempre bajo la protección de su AMO O JEFE.


Foto de 1939, donde vemos al general Quipo de Llano presidiendo el paso de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, sacado en procesión al término de la Guerra el 7 de Mayo.

De lo que ha caído.


De lo que ha caído, algunos pueblos pueden decir que han tenido el Guadalquivir por unos momentos pasando por el medio de su casco histórico.